Un árbol de 400 años de edad adorna en Ceská Kamenice

07-10-2006

Ceská Kamenice obtuvo el premio a la ciudad histórica checa de 2005. En la población, situada al norte del país, a unos 130 km de Praga, se encuentran varios monumentos históricos, incluyendo un tejo rojo del siglo XVII.

La ciudad de Ceská Kamenice fue fundada en el siglo XIII. Un siglo más tarde, los habitantes de esa localidad obtuvieron varios privilegios reales: Podían producir cerveza, organizar mercados y fundar balnearios municipales.

Uno de los tesoros más apreciados de la ciudad de Ceská Kamenice es la Crónica Municipal, un precioso libro del siglo XIV, según indicó Mirek Hlavnicka, de la alcaldía local.

"En este libro se apuntaban los asuntos administrativos, los privilegios municipales, las sentencias judiciales, etc. Las primeras páginas del libro fueron escritas en 1380 y el último apunte data de mediados del siglo XVI. En la República Checa existen pocos documentos tan antiguos".

 

En Ceská Kamenice, ciudad de aproximadamente 5500 habitantes, se encuentran más de treinta monumentos históricos protegidos por el Estado.

Entre ellos destaca la Iglesia de Santiago el Mayor, en la que se celebra cada verano 'La fiesta musical de Antonín Dvorák', en honor a uno de los compositores checos más renombrados, que siendo joven vivió durante un año en esta localidad.

Dvorák, nacido en 1841, estudiaba aquí el oficio de carnicero, sin saber que un día se convertiría en uno de los compositores más distinguidos del país.

Además del compositor Antonín Dvorák, varios personajes relevantes vivieron en la ciudad de Ceská Kamenice, resaltó Mirek Hlavnicka.

"Por ejemplo, el profesor Johann Klein, director de la Cátedra de Matemáticas del Clementinum de Praga, que construyó el reloj astronómico; el doctor de medicina y botánica de la Universidad de Praga, Johann Baptist Pohl, y el alcalde de Ceská Kamenice, Franz Preidl, mecenas de los monumentos históricos locales".

En la Iglesia de Santiago el Mayor están enterrados los miembros de una de las familias más relevantes de esta localidad: los Vartenberk, apuntó Mirek Hlavnicka.

"Debajo de la iglesia existe una cripta, en la que están depositadas ocho tumbas con los restos de los Vartenberk. Otro lugar digno de atención es la capilla de peregrinación con un apreciable altar de madera y una estatua de la Virgen María de estilo rococó".

Cerca de la parroquia crece un tejo rojo, un árbol conífero siempre verde, con tronco grueso, ramas casi horizontales y copa ancha, que según indican las guías turísticas, se remonta al siglo XVII. Tiene cuatro metros de circunferencia y 11 metros de altura.

Y al llegar a la plaza central, podrán ver en el adoquinado una herradura fabricada de cuarzo que marcaba el lugar hasta donde los feriantes podían traer el ganado para venderlo en el mercado.

 

A pesar de estar situada en Bohemia del Norte, zona afamada por la vidriería, Ceská Kamenice siempre se ha distinguido por producir principalmente textil y papel, indicó el vicealcalde, Jaromír Adamcík.

"Aquí la gente siempre trabajaba sobre todo en fábricas de textil y la industria papelera que aprovechaba el agua del río Kamenice. Hoy día, la producción de estos dos materiales ha disminuido notablemente, pero por otro lado surgen nuevas tecnologías; por ejemplo, un empresario está desarrollando la tecnología del corte por medio de rayos de agua".

La ciudad de Ceská Kamenice se halla cerca de la frontera alemana y por tanto siempre acogió un elevado número de alemanes. Tras la Segunda Guerra Mundial y la expulsión de alemanes de las regiones fronterizas checas, la urbe fue repoblada con advenedizos de todo el país.

No obstante, los nuevos habitantes tardaron mucho en crearse un vínculo estrecho con este lugar y algunos de ellos no lo han logrado nunca, expresa el vicealcalde.

"Sobre este problema no se habla mucho. Se puede decir que yo mismo soy forastero aquí. Nací en la ciudad de Opava, en Moravia, y vine en el año 1965. Para la gente que llegó después de la Segunda Guerra Mundial esta ciudad no se convirtió en hogar. Aunque vivieron largos años aquí, siempre volvían a casa a sus ciudades natales".

Según agregó el vicealcalde, en la actualidad la situación ha mejorado, ya que ha crecido una nueva generación de oriundos de Ceská Kamenice que están dispuestos a contribuir plenamente a la prosperidad de esta urbe.

Foto: autor

07-10-2006