Los vicios y las virtudes en el hospital barroco de Kuks

28-02-2004

Visitaremos el hospital barroco de Kuks que se ubica en una elevación sobre el río Elba, cerca de la ciudad de Jaromer, en Bohemia Oriental. El hospital de Kuks atesora una espléndida galería de esculturas barrocas. Las estatuas que decoran la terraza del hospital, esculpidas por Matyás Bernard Braun, representan un conjunto escultórico barroco de proyección europea. Son un espejo de nuestros vicios y virtudes.

Hospital barroco de Kuks, foto: CzechTourismHospital barroco de Kuks, foto: CzechTourism El hospital de Kuks con la magistral galería de esculturas barrocas debe su existencia a la generosidad del ilustre y caritativo noble Frantisek Antonín Spork, nacido en 1662. Spork heredó de su padre una colosal fortuna.

En Kuks había tres fuentes medicinales. El arquitecto Giovanni Battista Alliprandi elaboró por encargo del conde Spork un proyecto de edificios termales en la orilla izquierda del Elba, y de un hospital, en la orilla derecha del río, destinado a albergar a un centenar de veteranos de guerra y ancianos de los feudos del caritativo noble.

El grandioso proyecto de Alliprandi empezó a realizarse a partir de 1704. En la orilla izquierda del Elba el arquitecto construyó para Spork un lujoso palacio que el noble convirtió en una sede que rivalizaba por su brillo con una corte real. El balneario construído por Spork en Kuks eclipsaba en aquel entonces las hoy tan conocidas termas de Karlovy Vary y Spa.

El conde Spork hospedaba en su sede de Kuks a filósofos y artistas mundialmente conocidos, como Johann Sebastian Bach y Antonio Vivaldi.

El conde Spork ofrecía en Kuks a sus huéspedes opulentos banquetes con festejos que se prolongaban por varios días. Una vez brindó a los invitados una singular vivencia artística: un palomar que tocaba música.

A todos los huéspedes reunidos en el salón de los banquetes les pareció como si de los bosques circundantes soplase una brisa musical. Tenían la impresión de que los sonidos del cuerno de caza venían de las copas de los árboles. Se escuchaba también un agradable canto.

Todos se precipitaron a las ventanas para averiguar de dónde venía la amena música. En ese instante avistaron que una bandada de palomos dispararon como flechas hacia el cielo. Vieron también el palomar engalanado del que salían un músico con un cuerno de caza y un joven cantante.

El cuerno de caza fue traído hacia 1690 desde Francia a Bohemia y a Europa Central precisamente por el conde Spork.

Después de la muerte del conde Spork, una inundación arrasó una gran parte del conjunto termal de Kuks y las fuentes medicinales se secaron. De la destrucción se salvó el hospital, situado en una elevación sobre el río Elba, que atesora estatuas esculpidas por el escultor más solicitado de la época, Matyás Bernard Braun.

El artista empezó a trabajar en Kuks a los 28 años.A los 26 ya había esculpido el impresionante grupo escultórico de Santa Luitgarda, en el puente de Carlos, en Praga.

Entre las piezas esculpidas en Kuks por Matyás Bernard Braun destaca el conjunto de 24 alegorías de las virtudes y de los vicios, instalado en la terraza del hospital entre los años 1717 y 1719. En esas alegorías plásticas el artista plasmó el propósito de su mecenas, el conde Spork, de expresar un apelo moral, la ironía,la crítica social y...la mofa.

Los originales de las estatuas se exhiben hoy en día en el lapidario del hospital de Kuks para evitar su deterioro por las lluvias ácidas. En la terraza están instaladas las réplicas.

Los vicios, foto: Dezidor, CC BY 3.0 UnportedLos vicios, foto: Dezidor, CC BY 3.0 Unported Durante nuestra visita al hospital de Kuks, el guía nos explicó el simbolismo de las magistrales esculturas de la serie alegórica de los vicios y de las virtudes...

Me llamó la atención que una de las alegorías de los vicios representa la Desesperación: Una mujer se clava un puñal en el corazón, sobre una piedra yacen sogas...

Otro vicio representado por Matyás Bernard Braun es la Frivolidad: una joven danzarina adornada con una diadema, sujeta con la mano izquierda el velo y con la diestra recoge el traje sobre las caderas. Es una de las mejores estatuas barrocas, llena de movimiento y lascivia.

El vicio de la glotonería...Braun lo plasmó en la figura de una mujer gruesa, una bacante con una corona de parra que apoya su mano izquierda en un cerdo, en la diestra sujeta una fuente con frutas y comida que mira codiciosamente.

La figura de una anciana escuálida que se muerde rabiosamente la lengua es la representación alegórica de la envidia. Las serpientes enroscan el cuerpo de la mujer, a sus pies ladra un perro encolerizado. El cuerpo macilento de la anciana refleja cómo la envidia consume a las personas.

El visitante quisiera quedarse un día entero contemplando en el hospital de Kuks las alegorías escultóricas de Matyás Bernad Braun. El mundo de los símbolos utilizados por el escultor barroco es fascinante.

La alegoría que simboliza la virtud de la Sabiduría es la figura de una mujer que miral al espejo y en torno a su brazo izquierdo está enroscada una serpiente, símbolo de la inteligencia. La Sabiduría mira simultáneamente al presente y al pasado y en el espejo ve el futuro.

En la época barroca también la Esperanza era una virtud. En la alegoría de Matyás Bernard Braun la representa una mujer semidesnuda con una caracola sobre la cabeza quien apoya el pie derecho en un ancla, símbolo de la esperanza.

Durante nuestro recorrido por el hospital de Kuks visitamos también su farmacia barroca, la segunda más antigua de Europa.

La Farmacia de la Granada, foto: página oficial del Hospital de KuksLa Farmacia de la Granada, foto: página oficial del Hospital de Kuks La Farmacia de la Granada- granada como fruto del granado- despachó medicamentos hasta 1945. En su interior podemos contemplar el mobiliario y utensilios farmaceúticos de mediados del siglo 18. Grandes morteros utilizados antaño para machacar sustancias medicinales están ahora llenos de monedas. Una leyenda dice que lanzando una moneda al mortero uno se gana un año de vida más.

El guía nos conduce todavía al jardín del hospital donde contemplamos las estatuas del Pequeño y del Gran Guerrero Cristiano. Ambos guerreros blanden sus espadas en un gesto amenazador. El conde Spork instaló las estatuas amenazadoras en su feudo de Kuks para que fuesen vistos desde la sede de los jesuitas en el vecino feudo de Zirec con quienes el aristócrata librepensador tenía constantes conflictos.

Impulsado por el deseo de desafiar a los vecinos jesuitas, el conde Spork adquirió cerca de Kuks un bosque en el que Matyás Bernard Braun esculpió en bloques de piedra impresionantes escenas blíblicas. Este conjunto escultórico, denominado Belén, representa juntamente con el hospital de Kuks un original museo de la obra de Matyás Bernard Braun, primoroso artista barroco checo.

28-02-2004