La villa de Harrachov, puerta a los Montes Gigantes

La villa de Harrachov, situada al pie de los Montes Gigantes, alcanzó la fama, sobre todo, como uno de los centros deportivos invernales más atractivos en la República Checa. Sin embargo, la villa de Harrachov no atrae sólo a los aficionados al esquí en la temporada invernal, sino también a muchos visitantes durante el verano que disfrutan de una oportunidad de descansar y hacer caminatas hasta los picos de las montañas más grandes de este país centroeuropeo.

La villa montañera de Harrachov, ubicada a casi 120 kilómetros al noreste de Praga, a la altura de 550 metros, fue nombrada según la familia noble de los condes de Harrach. Antes de convertirse en un centro de vacaciones y deportes invernales, la ciudad de Harrachov alcanzó la fama por sus productos de cristalería. Los vasos, las jarras y los fruteros pintados a mano se exportaban a toda Europa.

Cristalería, foto: Tomáš Mařas, ČRoCristalería, foto: Tomáš Mařas, ČRo La época de auge de la cristalería en Harrachov data de la segunda mitad del siglo XIX, sin embargo, la fabricación de los productos de vidrio continuó hasta los años 80 del siglo XX. Hoy día esta tradición industrial está conmemorada en una exposición del Museo Municipal de Cristalería en la ciudad de Harrachov. Además hubo varias minas donde se extraía la plata alrededor de la ciudad.

Las actividades económicas y culturales en la ciudad de Harrachov estuvieron siempre apoyadas por los condes de Harrach, que hicieron mucho por el desarrollo de toda la región montañera.

Jan Lustinec, historiador del Museo Regional de los Montes Gigantes, explica que algunos representantes de esta familia noble tuvieron notoriedad internacional y desarrollaron actividades muy importantes para el crecimiento económico y cultural de toda la región.

"Los condes de Harrach fueron diplomáticos al servicio de la Corte Imperial de los Habsburgo. Algunos de ellos cumplieron misiones diplomáticas muy importantes en Roma y, sobre todo, en Madrid, donde ocuparon los cargos más altos, es decir, de embajadores. En la corte española los condes de Harrach conocieron la obra de los maestros de pintura española de aquella época y fundaron una colección maravillosa. Algunas piezas se encuentran en la República Checa, sin embargo, la mayoría de la sobresaliente colección está en el castillo de Rohrau en Austria, donde se ubica la sede actual de la familia Harrach".

Por un lado se conoce poco sobre la afición de los condes de Harrach al arte, por el otro, mucha gente en la República Checa considera a los miembros de esta familia noble como las personas que trajeron los primeros esquís a este país centroeuropeo, según Jan Lustinec.

"No cabe duda de que los esquís no representaron un asunto muy importante para el conde Juan Nepomuceno de Harrach, una personalidad de gran alcance político, económico y cultural. Sin embargo, tenemos que reconocer que el conde llevó varios pares de esquís ya en el año 1892 para sus empleados que trabajaban en los montes para facilitarles los desplazamientos durante la temporada invernal cuando hay mucha nieve. Harrach no pudo presentir en su época, por supuesto, que en el siglo XX los esquís se convertirían en uno de los deportes más populares de los checos".

El turismo y especialmente la afición al esquí han influido de una manera imprescindible en el aspecto de la ciudad de Harrachov, así como el aspecto de otros centros de vacaciones de las regiones montañeras. Desde los años sesenta se han construido decenas de hoteles, restaurantes y dos grandes funiculares y pistas de esquí. El tercer funicular se está levantando actualmente desde Harrachov hacia el paso de Rucicky sobre la villa de Rokytnice.

HarrachovHarrachov El historiador Jan Lustinec explica que el gran interés de los turistas y esquiadores por visitar estas localidades ciertamente promueve la vida económica de las regiones montañeras, sin embargo, el gran crecimiento del turismo puede causarle daños a la naturaleza.

"El aumento de la industria turística en los Montes Gigantes tiene dos caras, una clara y otra oscura. Los turistas que vienen aquí fomentan de una manera imprescindible la vida económica de esta región. Sin embargo, ni siquiera el turismo puede aumentar tan rápido. Todo tiene sus límites. Quizás tenga que subrayar que los turistas deben ser muy respetuosos con la naturaleza".

Además del turismo, la villa de Harrachov atrae anualmente a miles de personas para asistir a uno de los campeonatos de salto de esquí. En la montaña Certuv vrch, es decir "la loma del diablo", se ubican unas cuantas pistas de salto de esquí, incluyendo la pista gigante, construida de hierro y hormigón, que mide casi 120 metros. Junto con las pistas de salto más pequeñas la pista gigante forma uno de los más grandes complejos de salto de esquí en Europa Central.

Pavel Ploc (Foto: www.cssd.cz)Pavel Ploc (Foto: www.cssd.cz) Los hermanos Pavel y Tomás Ploc, Jirí Parma, Jakub Janda y otros sobresalientes saltadores de esquí que empezaron con su carrera deportiva en Harrachov, consiguieron grandes logros en los campeonatos mundiales, incluyendo las competiciones que se efectuaron en las mismas pistas de salto de esquí de Harrachov.