La Danza macabra se baila en Kuks

12-09-2015

La pintura mural de la Danza macabra, varias estatuas del célebre escultor Matyáš Bernard Braun y la tumba de un renombrado mecenas del arte barroco, el conde František Antonín Špork. Por todo esto vale la pena realizar un viaje al antiguo hospital de Kuks, inscrito en el Patrimonio Cultural checo, que parece un palacio gracias a su majestuosa extensión.

El mecenas desdeñado por la aristocracia

František Antonín ŠporkFrantišek Antonín Špork Situada en el distrito de Trutnov, al norte de la República Checa, la aldea de Kuks goza de una posición privilegiada en el mapa del país centroeuropeo gracias al conde František Antonín Špork.

El aristócrata decidió a fines del siglo XVII reconstruir el señorío local, heredado de manera muy generosa, creando allí una majestuosa residencia con balneario, que hoy día sitúa dicho lugar entre los puntos más interesantes del país.

Špork sufrió durante toda su vida el complejo de inferioridad por su ascendencia plebeya, por la que la aristocracia lo miraba con altivez.

El rechazo por parte de las altas capas sociales influyó notablemente en el carácter de este personaje que por un lado era tacaño, irritable y presumido, pero por otro, un generoso amante de las artes y fundador de conventos y hospitales, según indicó el administrador de la colección artística de Kuks, Jindřich Kolda.

Kuks, foto: Olga VasinkevichKuks, foto: Olga Vasinkevich “Durante toda su vida, Špork soportó mal su baja ascendencia. Su padre era un porquero que recibió el título aristocrático recién en la Guerra de los Treinta Años. Špork fue el primero de la familia en aprender a escribir. En los años 80 del siglo XVII por fin entró en la alta sociedad, donde todos le dieron la espalda. Por eso decidió enseñarles que era mejor que ellos. Creó una residencia grande en el campo, lejos de Praga. Su estatus hizo de él un hombre de carácter irascible y exageradamente devoto, y al mismo tiempo con tendencia a moralizar”, dijo.

Recuerda que eres mortal

Danza Macabra, foto: Martina SchneibergováDanza Macabra, foto: Martina SchneibergováA pesar de tener fama de tacaño, dicen que en las fiestas organizadas por el conde brotaba vino de todas las fuentes del palacio.

Gran amante del teatro, la ópera y la caza, se interesaba también por temas espirituales y místicos con hincapié en el simbolismo de la muerte.

En Kuks se pueden admirar las pinturas murales de la Danza Macabra, instaladas en un pasillo de unos 140 metros de longitud.

“En las pinturas pueden ver la jerarquía. La muerte se lleva tanto al Papa, al monje, al cura, como al emperador, al rey o al borracho y al loco. Vemos que en el último suspiro de la vida la Muerte es justa para con todos. En el siglo XVIII la muerte formaba parte de la vida. Debido a la elevada mortalidad, se repetía con frecuencia la frase ‘memento mori’, o sea ‘recuerda que eres mortal’. Las pinturas fueron creadas antes del año 1729, o sea antes de la muerte del conde Špork”, agregó el historiador.

Una copia de Versalles

El conde Špork deseaba crear en Kuks un recinto parecido a Versalles, copiando la vida bulliciosa del palacio francés.

Kuk, foto: CzechTourismKuk, foto: CzechTourism De los edificios proyectados por el arquitecto italiano Giovanni Battista Alliprandi se conservó hasta la fecha solo la iglesia y el hospital, que acogía a los veteranos de guerra y ancianos.

Pero aunque dichos edificios representan hoy día apenas una parte del recinto original, la construcción es tan monumental, que muchos visitantes la confunden con el palacio original que, sin embargo, fue derrumbado.

“El balneario local fue construido a modo de un palacio heterogéneo. El conde Špork lo concibió como una residencia veraniega. Enfrente de la escalera de entrada al hospital se encontraba el palacio del que salían dos galerías de madera, por ambos lados, que no se han conservado. A las orillas del río había edificios de balneario, albergues, ópera, un reloj astronómico, etc. Un palacio pequeño y un hospital grande. Creo que Špork lo consideraba como un antagonismo respecto a la vida desmenuzada. Por eso había aquí tantos edificios y atracciones. Hay un hospital. Una muerte, un Dios, que representa la oposición con respecto al balneario tan animado”, señaló el historiador Jindřich Kolda.

No obstante, el balneario funcionó en el lugar apenas durante 40 años y dejó de existir tras la muerte del conde Špork, en 1738.

Uno de los lugares checos más concurridos

Kuks reabrió sus puertas en 2015 tras una renovación de dos años de duración que se realizó bajo el lema de ‘Granada’.

“La granada fue el símbolo de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, que administró el hospital durante unos 250 años. En la doctrina cristiana representa resurrección, renacimiento. Por eso nos parecía adecuado llamar así al proyecto: Kuks – La Granada”, sostuvo el administrador del hospital, Libor Švec.

Estatuas de Matyáš Bernard Braun, foto: Olga VasinkevichEstatuas de Matyáš Bernard Braun, foto: Olga Vasinkevich El recinto goza de un interés enorme por parte de los visitantes tras su reapertura y cuenta con un número de turistas equiparable con los puntos de interés más destacados del país, como el castillo de Karlštejn y el palacio de Hluboká.

La renovación abarcó prácticamente todo el recinto.

“Renovamos tanto los interiores, como las fachadas, y los exteriores, incluido el patio y los jardines, que vuelve a su propósito original de un jardín de cultivo. Tenemos aquí 144 cuadros con hierbas. Hay huertos con viejas especies de manzanos, cerezos, perales, nísperos y membrillos. Uno puede visitar Kuks una vez como exposición, pero vale la pena pasear por los jardines a lo largo de todo el año”, mencionó Libor Švec.

El sitio más interesante situado en las cercanías de Kuks al aire libre es el ‘Belén de Braun’. Se trata de un conjunto de esculturas de estilo barroco, esculpidas en los años 20 y 30 del siglo XVIII por encargo del conde Špork.

12-09-2015