Jeseníky, un lugar ideal para toda la familia

Aquí no encontraremos cumbres afiladas como en los Alpes, pero la belleza de Jeseníky es impresionante. Cuando topamos con buena visibilidad, desde el mirador de Praděd podemos ver la montaña Sněžka, así como las cumbres de los montes Tatras en la vecina Eslovaquia.

Foto: Luděk BrhelFoto: Luděk Brhel

Los árboles tienen un velo de escarcha y nieve a los costados. Ocasionalmente podemos encontrar un lindo muñeco de nieve. Entre las casas de montaña circulan snowcats y las motos de nieve traen a nuevos huéspedes. En uno de los centros conocido como Ovčárna, nos espera Martin Hon, el administrador del lugar.

Foto: Luděk BrhelFoto: Luděk Brhel “Ovčárna es el centro de esquí a mayor altura de la República Checa. Y a la vez es el que permanece abierto durante más tiempo, desde noviembre hasta la Semana Santa. A los que no les gusta el clima local –por la niebla sin visibilidad a 100m- optan por Malá Morávka, en Karlov. Ahí encontrarán uno de los teleféricos más modernos de Moravia, en la cabaña Kopřivná“.

En las pistas de esquí locales suele haber menos esquiadores que en las de Beskydy. Una de las razones es que las pistas de Praděd se encuentran en una reserva natural. Según explica Martin Hon es por eso que está prohibida la nieve artificial.

“Aquí hay solo nieve natural. Gracias a la protección de la naturaleza no se pueden aplicar químicos. Así que se puede esquiar a partir de un metro de altura de nieve y nada artificial“.

Foto: Luděk BrhelFoto: Luděk Brhel Este año la nieve es abundante. Funcionan todas las telesillas y las trazas se mantienen en buen estado desde Ovčárna hasta la cabaña Švýcárna. También se puede ir solo de paseo. Por ejemplo a la torre de transmisiones de Praděd. Gracias a sus 162 metros, y su ubicación sobre un monte de 1491, metros es el punto más elevado de Chequia.

“Ahora aquí me gusta, cuando subíamos el tiempo no estaba muy bueno, pero ahora ha mejorado un poco. Quise ir de paseo con mi mujer y mi perro, así que vinimos aquí, y ahora estamos muy contentos, dice uno de los visitantes“.

Praděd se encuentra entre los lugares más duros de Chequia. Los inviernos son largos, la capa de nieve aguanta hasta cinco meses. Mientras que los veranos son cortos, y las temperaturas son bajas. La media anual se mantiene bajo cero. El mes de enero es el más frío del año, se trata del segundo lugar más frío del país. Es por eso que los lugareños le llaman el „Glaciar de Jeseníky“.

Praděd, foto: Luděk BrhelPraděd, foto: Luděk Brhel

“Aquí en este momento tenemos 7 grados bajo cero, el cielo se despeja, el sol nos ilumina a ratos. Hay unos 180 cm de nieve, y en lo referente al peligro de avalanchas, hay grado dos, se puede decir que las laderas se mantienen relativamente firmes. Al menos en la parte sur. Al norte se registra cierta inestabilidad, se nota nieve más graneada. En Jeseníky, las rutas para turistas se encuentran lejos de las zonas con riesgo de avalancha, así que los esquiadores disciplinados no corren peligro en la reserva natural“, comenta la situación actual Jiří Hejtmánek, de la estación de rescate local.

Winter Survival, foto: Luděk BrhelWinter Survival, foto: Luděk Brhel Las condiciones extremas facilitan la celebración del Winter Survival, una competición deportiva militar.

“Todos los años se trata de una lucha por sobrevivir, una competición en la que participan equipos de la República Checa e invitados extranjeros. Este año se cuenta con Eslovaquia, Austria, Bélgica y Alemania“.

Martin Hon, del centro de información, describe las disciplinas de la competición. “Hay muchas disciplinas: esquí alpino y slalom. Después se escalan rocas, se prepara fuego y… hay que sobrevivir“.

La competición es una prueba extrema de la fuerza física y psíquica. El mejor resultado de este año, en los cuatro días enfrentando a la naturaleza y las tareas militares, fue para la VII brigada mecanizada de la ciudad de Hranice.

Foto: Luděk BrhelFoto: Luděk Brhel Las personas que visitan Jeseníky no deben temer a las condiciones extremas. Tienen a disposición laderas seguras, pistas para familias, ya sea de esquí o trineos. Esa es una de las razones por las que muchas personas vuelven con regularidad.

“Venimos con frecuencia, porque aquí hay nieve natural. Nos gusta mucho. De ser posible nos quedamos unos quince días. Pues sí, nos encanta este lugar“.

Así suelen resumir los visitantes su experiencia en Jeseníky.

Praděd, en cuya cima se levanta una torre de televisión, y sus 1491 metros es el punto más alto de Jeseníky. La punta de la torre se encuentra a 1653 mnm, lo que es más alto que la montaña Sněžka (1603 mnm) la más alta del país. El mirador original se encontraba aquí desde 1910, después se agregó la llamada cabaña Poštovní, construida en los 40 por trabajodores forzados checos y prisioneros ruso-polacos. Después de la Segunda Guerra Mundial empezó a arruinarse y a finales de 1959 se derrumbó. La torre que se aprovecha como mirador y hotel fue construida a principio de los años 80.