El palacio de Hlubos - la primera residencia de verano del presidente checoslovaco

12-06-2004

El palacio de Hlubos está situado en los bosques de las montañas Brdy situadas en Bohemia central alrededor de la ciudad de Príbram, a unos sesenta kilómetros al Sur de la capital checa, Praga. Se encuentra en una aldea pequeña del mismo nombre - Hlubos - que en el siglo XIV fuera el centro administrativo de un pequeño señorío de la región.

Palacio de Hlubos, foto: Chmee2, CC BY 3.0 UnportedPalacio de Hlubos, foto: Chmee2, CC BY 3.0 Unported El lugar del palacio lo ocupaba antes un fortín que surgió al mismo tiempo que la aldea, pero que fue derrumbado en el siglo XVIII. Sobre la historia del palacio habla la señora Alena Velková, esposa de uno de los actuales co-propietarios del palacio.

"El palacio fue construido en estilo barroco tardío y después reconstruido en estilo pseudorenacentista. Las crónicas mencionan a Hlubos por vez primera en el siglo XIII, pero el primer cuadro del palacio fue pintado recien en el año 1626."

En el siglo XVIII el dueño del palacio, Jan Antonín Hochberg de Hannersdorf, dejó derrumbar el conjunto de edificios y construyó en el lugar otro palacio de acuerdo con la moda de la época.

Lo circundaba un jardín francés con fuentes y surtidores que aprovechaban el agua del cercano río Litavka.

El ala Sur del jardín estaba decorada con 24 estatuas de músicos, tamaño natural, y el vecino bosque fue convertido en un parque inglés con senderos de arena, pabellones y una gruta artificial.

A principios del siglo XIX fue llevada al palacio una caja de música de grandes dimensiones impulsada por agua del río - en aquel entonces tida una maravilla técnica, que atrajo al palacio al emperador austríaco José II Habsburgo.

El emperador tuvo asimismo la oportunidad de dar un paseo por uno de los salones de Hlubos que reproducía un paisaje rocoso con cascadas y decorado con palmeras y cactos.

Semejantes caprichos pronto agotaron la fortuna de la familia Hochberg y el palacio fue vendido en subasta pública a la familia Öttingen-Wallerstein procediente de Baviera.

El conde Ottingen-Wallerstein reconstruyó el palacio en estilo pseudorenacentista y lo alquiló al Estado checo que en aquella época buscaba una residencia de verano para el presidente, Tomás Garrigue Masaryk, ya que el castillo de Praga se encontraba descuidado después de la Primera Guerra Mundial.

"Tomás Garrigue Masaryk arribó a Hlubos en agosto de 1920, sin embrago, su estancia se vió interrumpida en enero de 1921 a raíz de un resfrío que desembocó en una pneumonía que se complicó por una trombosis. Cuando el presidente se recuperó, los médicos no le recomendaron volver al palacio."

Como residencia de verano fue elegido posteriormente el palacio de Lány en Bohemia central una región con clima más moderado. El palacio sigue siendo la residencia de verano de los presidentes checos hasta el presente. Según testimonios del secretario del presidente Masaryk, la corta estancia en Hlubos fue recordada fue la familia del primer mandatario como un periodo feliz.

Resulta que en el palacio se reunió toda la familia - hijos y nietos, y en aquella época mejoró también el estado de salud de la esposa del presidente- que se encontraba enferma- a tal punto que los médicos le permitieron pasar las fiestas de Navidad fuera del hospital.

"En el año 1925 el palacio de Hlubos fue vendido a Josef Kolarík, propietario de varias fábricas de Príbram y su familia vivió en el lugar hasta la nacionalización comunista en febrero de 1948. El palacio fue convertido en escuela política y sede del Ejército."

El palacio fue saqueado, el jardín botánico, con árboles de maderas preciosas devastado y el edificio no recibió mantenimiento por lo que empezó a deteriorarse. Tan solo la instalación de una escuela y residencias estudiantiles impidieron que el palacio de Hlubos se convirtiera en una ruina.

Palacio de Hlubos, foto: Manka, CC BY 3.0 UnportedPalacio de Hlubos, foto: Manka, CC BY 3.0 Unported El cambio político acaecido en 1989, que puso fin al comunismo, fue muy importante también para el futuro del palacio, según explicara la señora Alena Velková.

"En 1989, gracias a las restituciones, el Estado devolvió el palacio a los descendientes de Josef Kolarík, que fue el último dueño del palacio antes de la nacionalización. El palacio fue restituido en muy mal estado y los actuales propietarios - seis bisnietos de Kolarík tratan de rehabilitarlo."

Después de la reparación del tejado y del sistema de calefacción, del cambio de todas las ventas y puertas, y de la renovación de tres habitaciones, el palacio fue abierto al público en 1996.

No obstante, en Hlubos los visitantes no encontrarán las cosas típicas de los palacios - muebles preciosos, lámparas talladas y lujosos equipamientos en los salones. Todos esos objetos desaparecieron durante la nacionalización.

Año tras año se abren al público nuevos salones y nuevas exposiciones y el número de visitantes que llega al palacio crece paulatinamente - el año pasado el número llegó a 8 mil visitantes - el doble en comparación con los primeros años.

En el año 2001 fue abierto el recorrido que recuerda la estancia del primer presidente checoslovaco Tomás Garrige Masaryk en el palacio - el despacho, el dormitorio, el comedor y el salón de su esposa Charlotta. Esta primavera fue ampliado el recorrido a otros seis salones más.

"El año en curso abrimos para los visitantes dos alas del palacio donde reconstruimos seis nuevos salones y pasillos donde se encuentra el apartamento de Josef Kolarík con un cómodo dormitorio, comedor y un salón de estar. Todos los muebles son originales."

A este conjunto pertence también el salón de costura, transformado en un pequeño museo de la moda de los años treinta del siglo XX - la época de mayor prosperidad de Hlubos.

Al público fue abierto, asimismo, el parque que en el siglo XVIII sirvió como jardín botánico y en el que se conservan hasta la fecha varios árboles de maderas preciosas.

El palacio está abierto al público durante todo el año.

"Nuestro objetivo es convertir el palacio en un centro social y cultural de la región. Durante todo el año celebramos conciertos, exposiciones y otras actividades culturales. Nos gustaría abrir todo el palacio al público lo que por el momento no es posible por ser un asunto muy costoso, y no me atrevo a decir si en realidad lo lograremos."

En esta edición de Radioviajes visitamos el palacio Hlubos, uno de los pocos palacios checos en manos privadas, y que en el pasado sirviera como primera residencia de verano del presidente checoslovacos, Tomas Garrigue Masaryk.

12-06-2004