El nuevo propietario de Bechyne convierte el palacio en el centro cultural de la región de Tábor

09-03-2002

A unos treinta kilómetros de la ciudad de Tábor, en Bohemia del Sur, se encuentra el palacio de Bechyne. Esta preciosa muestra del estilo renacentista fue, al igual que todas las propiedades privadas, confiscada por los comunistas que llegaron al poder en 1948.

Los propietarios aristocráticos del palacio emigraron del país y la economía dirigida aplicada por el régimen totalitario causó un grave deterioro de esta antigua sede de Petr Vok, un verdadero príncipe renacentista de estilo italiano bajo cuyo dominio Bechyne vivió, en la segunda mitad del siglo dieciséis, el período de su mayor auge. El nuevo propietario del palacio, Josef Stáva, trata de devolverle su marchitada belleza.

El palacio de Bechyne, foto: Michal Ritter, CC BY 3.0 UnportedEl palacio de Bechyne, foto: Michal Ritter, CC BY 3.0 Unported Después de la Revolución de Terciopelo que en 1989 puso fin al comunismo en Checoslovaquia, el palacio de Bechyne fue restituido a sus últimos propietarios legítimos, la familia noble de los Paar.

El administrador del palacio, Milan Stáva, explica que desde 1993 Bechyne es poseído por una sociedad anónima en la que figura el último propietario legítimo, Alfons, el séptimo príncipe de los Paar, pero cuyo accionista mayoritario es su hermano, Josef Stáva.

"El príncipe Alfons no ha tenido suficientes recursos financieros para mantener el palacio y aunque sigue siendo uno de los accionistas, su influencia sobre la sociedad está en proporción con el número de sus acciones. Pertenecen al palacio unas cinco mil hectáreas de terrenos, la mayoría de los cuales está forestada. Además de los bosques, el latifundio incluye unas 300 hectáreas de tierra cultivable que hemos arrendado a varias cooperativas de agricultores, así como unos cincuenta estanques que todavía no hemos restituido".

Milan Stáva señala que la restitución de los bienes de Bechyne aún no ha sido concluida y que para administrar bien el latifundio, fue necesario comprar un gran número de máquinas, triadoras y otros equipos e invertir enormes cantidades de dinero en la restauración del palacio. El senor Stáva estima que su hermano ya ha invertido más de ocho millones de dólares.

¿En qué estado les fue restituido el palacio?

El palacio de BechyneEl palacio de Bechyne "La Sala de Vok, la más representativa del palacio que siempre ha sido el centro de la vida social en Bechyne, fue completamente destruida. Y en mal estado se han encontrado todas las demás habitaciones, incluso el suelo de un ala estaba cubierto de hormigón. ¡Imagínense, qué barbaridad es utilizar el hormigón en un monumento cultural de tan gran valor histórico! De esta manera cuidó del palacio la Dictadura del proletariado que, tras tomar el poder, en 1948, convirtió a Bechyne en un centro de recreo para los miembros del Movimiento Sindical Revolucionario de la Academia de Ciencias".

En cuánto al mobiliario del palacio, Milan Stáva explica que una semana antes de la restitución, la Academia de Ciencias lo trasladó a un lugar desconocido y que tan sólo recientemente el Tribunal Supremo falló que el mobiliario debe ser devuelto a Bechyne.

¿Para qué fines sirve el palacio hoy en día y cuáles son sus planes para el futuro?

"En 1998 lo abrimos, por primera vez en su historia, al público. Del mobiliario que nos será devuelto, queremos crear una nueva exposición que documentará la evolución de los muebles desde la Edad Media hasta la actualidad. Y en el subterráneo pensamos crear una exposición de elementos para la tortura y una militar, dedicada a las armas históricas. En Bechyne se celebran también bodas y fiestas nupciales, así como funciones de teatro y conciertos de música clásica y popular. Los turistas que visitan el palacio pueden montar a caballo y los interesados pueden aprovechar asimismo una cancha de golf o ir de caza ya que disponemos de tres cotos".

¿Qué programa cultural han preparado para esta temporada?

Petr VokPetr Vok "Preparamos en total 16 eventos. El más atractivo será sin duda, a mediados de junio, una exposición de la cerámica y obras gráficas de Pablo Piccaso. Se trata de una exposición organizada por una galería de la ciudad suiza de Ascona en la que llaman la atención sobre todo 30 ilustraciones con las que Piccaso acompañó la edición de la "Metamórfosis" de Ovidio, y que fueron publicadas en París en 1931 con motivo de su cincuenta cumpleaños".

Bechyne es escenario también de los Festejos Veraniegos de Petr Vok en cuyo marco se efectúan siempre las bodas ficticias de este príncipe renacentista checo a las que acuden miles de visitantes. Los Festejos que incluyen un desfile de disfraces, un banquete al aire libre y espectáculos de esgrima, culminan con un baile grandioso en el picadero del palacio.

¿Qué leyendas están vinculadas con Bechyne?

"Hay muchas pero una es verdaderamente escalofriante porque no es inventada. Una vez se sublevaron contra Petr Vok sus estanqueros tratando de asesinarle. El levantamiento fue suprimido y los sublevados ejecutados. Y precisamente con un espectáculo de la ejecución de los estanqueros queremos acompañar la preparada exposición de tortura".

Josef Stáva reanudó también la tradición de los encuentros anuales entre el propietario del palacio y los alcaldes de la adyacente ciudad de Bechyne. El encuentro se efectúa siempre el 14 de enero, el día en el que Petr Vok, de 41 años, contrajo, en 1580, el matrimonio con Katerina de Ludanice que era 27 años más joven.

Y fue precisamente con motivo de esta fiesta nupcial cuando el mismo Petr Vok y el presente alcalde mayor de la ciudad solemnemente juraron que se reunirían cada año para forjar las buenas relaciones entre el palacio y la ciudad. Cabe agregar que este compromiso fue respetado por todas las generaciones venideras de ambas partes, al igual que el acuerdo de que la comida corría a cargo del propietario del castillo, mientras que la alcaldía pagaba el vino tinto.

La restauración del palacio, y su mantenimiento en general, cuesta mucho dinero. ¿Qué les empuja a hacerlo?

"...nuestros antepasados de los que heredamos una profunda relación hacia el lugar. Nuestro bisabuelo desempeñó en los dominios de los Paar el cargo de administrador; un abuelo nuestro fue el montero mayor en los bosques que pertenecían al latifundio, mientras que el otro abuelo trabajó aquí como cervecero. En Bechyne pasamos los mejores años de nuestra infancia. Durante la Segunda Guerra Mundial, yo frecuentaba la escuela, administrada por el monasterio de los franciscanos, adyacente al palacio. Y Bechyne ha sido la última dirección checa de mi hermano Josef antes de emigrar de Checoslovaquia, ocupada desde 1968 por las tropas soviéticas".

Milan Stáva puntualiza que también durante su emigración a Suiza, su hermano Josef guardaba amistad con los Paar. En Suiza fundó una floreciente empresa farmacéutica que le brindó una gran riqueza.

Y cuando se desmoronó el Telón de Acero y la nación checa recuperó su libertad, Josef Stáva tenía los recursos financieros suficientes para las reparaciones del palacio. "Lo hizo sin pensar, empujado por la gran estima hacia sus antepasados", enfatiza Milan, agregando que su empeño trae los primeros resultados. "Ver cómo el palacio empieza a florecer bajo nuestras manos representa para nosotros la mayor satisfacción", concluye con orgullo Milan Stáva, administrador del palacio de Bechyne.

09-03-2002