Buchlov y Buchlovice: de la modestia al lujo

El escaso confort de uno de los castillos más antiguos de la República Checa impulsó la construcción del ostentoso palacio barroco de Buchlovice, escenario de importantes decisiones políticas.

Castillo de Buchlov, foto: Bořek Žižlavský, ČRoCastillo de Buchlov, foto: Bořek Žižlavský, ČRo El majestuoso castillo de Buchlov fue construido en el siglo XIII como un alcázar de defensa. En la actualidad representa una de las fortalezas reales mejores conservadas de su época.

Los primeros pasos de los visitantes se dirigen a la terraza con el enigmático “Tilo de la Inocencia” (Lípa neviny). Sus ramas dan la impresión de que el árbol crece de raíces arriba. Tal y como lo plantó, según la leyenda, un condenado a muerte para demostrar su inocencia. Si el tilo se pusiera verde, sería puesto en libertad. Así ocurrió, y pese a tener más de 400 años de edad, el árbol goza de una excelente salud hasta la actualidad.

Una momia egipcia

El interior del castillo guarda una curiosidad: un sarcófago con una momia egipcia del siglo IV a. C. Según la leyenda, el cadáver embalsamado fue un regalo de boda traído al castillo en el siglo XIX por el viajero checo Josef Vratislav de Mitrovice. Marcela Jošková, esposa del administrador del castillo de Buchlov, comparte más detalles sobre la investigación de la momia.

Momia egipcia, Buchlov, foto: Saskia Mišová, ČRoMomia egipcia, Buchlov, foto: Saskia Mišová, ČRo “Es el cadáver de una mujer de aproximadamente 35 años de edad. Era la hija del sumo sacerdote del templo del dios cocodrilo. De ahí procede también el nombre de la momia – Nefersobek – cuyo significado es dios cocodrilo hermoso”.

La sala con el sarcófago está decorada al estilo egipcio. No falta un vaso canopo, donde se depositaban las vísceras de los difuntos. De acuerdo con algunos psicotrónicos, la momia irradia energía negativa. Este hecho se atribuye a que su alma no ha encontrado la calma en un lugar tan frío.

De acuerdo con la leyenda, en la sala se aparece en ocasiones una dama vestida de negro conocida como Hildegarda. Se cree que es el fantasma de Kateřina Rájecká de Mírov, que organizó supuestamente el asesinato de su marido por haberse enamorado de otra persona. La aparición de su espectro es el presagio de desgracias.

Los últimos propietarios aristocráticos del castillo eran los miembros de la familia de los Berchtold, quienes dejaron en sus salas una extraordinaria colección de ciencias naturales. Los visitantes pueden ver, por ejemplo, un lechón de ocho piernas guardado en un recipiente con etanol y otras curiosidades de la naturaleza.

Buchlovice, una joya barroca

En el siglo XVII, residir en los castillos medievales ya había pasado de moda. Además, Buchlov no cumplía con las exigencias de confort de la aristocracia. Estos factores impulsaron la construcción del palacio de Buchlovice, una de las residencias barrocas más representativas del Imperio Austrohúngaro.

Palacio de Buchlovice, foto: Marzper, Public DomainPalacio de Buchlovice, foto: Marzper, Public Domain La versión más romántica sobre el origen del palacio sostiene que fue construido como regalo para la esposa del aristócrata Dětřich Petřvaldský, cuyo origen italiano le impedía soportar el frío en el castillo medieval. No obstante, los historiadores investigaron que la dama creció en la región de Silesia en un castillo igual de frío, lo que descartó finalmente esta versión.

Buchlovice, concebido arquitectónicamente como una típica villa barroca, empezó a ganar más fama en el siglo XIX con el nuevo dueño Leopoldo II de Berchtold, afirma la administradora del palacio Ivana Šupková.

“Leopoldo II. de Berchtold trabajaba en los servicios diplomáticos austrohúngaros en Londres y en París. Fue también embajador en San Petersburgo y más tarde desempeñó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores del Imperio Austrohúngaro”.

Leopoldo II de Berchtold convirtió el palacio en una residencia representativa con instalaciones lujosas, donde se tomaron importantes decisiones vinculadas con la situación política del Viejo Continente.

Uno de los acontecimientos más importantes fue la firma del Acuerdo de Buchlov, firmado en 1908 entre los ministros de Relaciones Exteriores del Imperio Austrohúngaro y de Rusia. Su objetivo era resolver los problemas con el territorio de los Balcanes que era de interés para ambas potencias. Al cabo de unos días, el territorio de la actual Bosnia y Herzegovina fue anexado al Imperio Austrohúngaro, uno de los acontecimientos detonantes de la Primera Guerra Mundial.

Los viajes de los Berchtold

Luis y Zsiga Berchtold (1908), foto: archivo del Palacio de BuchloviceLuis y Zsiga Berchtold (1908), foto: archivo del Palacio de Buchlovice El estilo de vida de la familia Berchtold se caracterizaba por los viajes. Actualmente, el palacio alberga una exposición que retrata lo trotamundos que eran sus miembros. La colección consta de objetos curiosos, diarios de viaje y numerosas fotografías, muchas de ellas tomadas por la esposa de Leopoldo Berchtold. No obstante, el artefacto más admirado por los visitantes es de otro carácter, apunta Ivana Šupková.

“En la exposición podemos ver un retrete de viajes que nos han prestado del palacio de Telč. Habitualmente, las familias ricas llevaban este equipo como un complemento para viajar”.

Las familias aristocráticas no solían viajar a la ligera. Además de retretes, transportaban otros tipos de muebles como sofás, biombos y otras comodidades.

La familia Berchtold usaba todos los medios de transportes disponibles de la época: carros, trenes, coches y barcos. Ni la edad avanzada representaba un obstáculo para emprender viajes exóticos, afirma Ivana Šupková.

“Con la edad de 71 años, la madre de Ferdinanda de Berchtold emprendió un viaje de cuatro meses a la India y a Ceylán. Es curioso que las damas de esta edad se atrevieran a hacer un viaje tan largo y lejano”.

Una estación zoológica y fucsias

Palacio de Buchlovice, foto: CzechTourismPalacio de Buchlovice, foto: CzechTourism El palacio se destaca también por la presencia de extensos jardines y un parque inglés, que representan en conjunto uno de los monumentos más valiosos de las zonas verdes históricas de la República Checa. En sus céspedes se pasean majestuosamente pavos reales, cuyo grito asustó según la leyenda a unos militares que planeaban en el pasado asediar el castillo. No son los únicos animales que habitan los jardines palaciegos. En la estación de rescate para animales en emergencia se encuentran diferentes tipos de aves y especies de caza mayor, entre otros. Anualmente, aproximadamente 300 animales pasan por el centro.

Los jardines palaciegos albergan cada año también una exhibición de fucsias. Estas flores se empezaron a cultivar en Buchlovice hace casi cinco décadas y durante la exhibición se pueden ver más de 1200 especies de esta planta.