Bienvenidos a la ciudad de la buena cerveza, Pilsen

04-12-2004

Se dice que para los checos la cerveza es pan líquido. Si quieren saber más sobre el origen y la historia de la bebida preferida de los checos, visiten con nosotros la ciudad de Pilsen, situada al oeste de la República Checa, que es sinónimo de buena cerveza.

La cerveza se produce en Pilsen casi desde que esta ciudad fuera creada; el rey Venceslao fundó dicha población a fines del siglo XIII, y la primera alusión escrita sobre la producción de cerveza en esta localidad data del año 1307, cuando el señor Wolfram Zwinilinger legó en su testamento su fábrica de cerveza y taller de maltear a la iglesia de San Bartolomé.

La cerveza se podía producir en aquél entonces sólo en las casas que tuvieran el fuero real. La directora del museo local de la cerveza, Andrea Hvízdalová, explica cómo los burgueses podían conseguirlo.

"El burgués preparaba la cerveza y se vestía con el traje folclórico de los cerveceros, que incluía unos pantalones de cuero. La cerveza era vertida posteriormente en un banco y el cevecero se sentaba en el mismo, y si se quedaba pegado al banco, su cerveza estaba buena y obtenía el fuero real".

Naturalmente las cervecerías en aquél entonces eran distintas de las de hoy. La típica canilla de la barra de las cervecerías modernas no existían antes. La cerveza se cubría con hielo, para que mantuviera su temperatura, y se servía en la mesa en grandes jarrones.

En el siglo XIV, solamente los dueños de aquellas casas situadas dentro de las murallas de la ciudad de Pilsen podían obtener el fuero real para la producción de cerveza. Unos 260 burgueses se dedicaban a la cocción de esta bebida. Pero los que producían cerveza de mala calidad podían ser castigados, según indicó el guía de la ciudad de Pilsen, Tomás Raboch.

"Los dirigentes de la ciudad podían castigar tanto a los cerveceros como a los dueños de las tabernas de varias maneras: por ejemplo, le rapaban la cabeza al cervecero, o el mismo tenía que llevar una corbata vergonzosa. Por otro lado, en la taberna donde se servía cerveza de mala calidad, era destruida la vajilla. En 1838, 36 barriles fueron vertidos al suelo en la plaza de Pilsen, para que los ciudadanos viesen lo mala que era la cerveza".

Precisamente este acontecimiento impulsó a los burgueses a crear una fábrica de cerveza moderna para asegurar la calidad de la bebida de Pilsen.

El arquitecto Martin Stelzer se encargó de la edificación de la fábrica. Stelzer contrató en Baviera a un maltero, Josef Groll. El alemán produjo en octubre de 1842 la primera cerveza lager con el método de fermentación inferior, que se convirtió posteriormente en el modelo para la producción de todo tipo de cerveza clara.

"En todo el mundo la gente siempre ha intentado imitar el sabor de esta cerveza, por ello existen denominaciones como Pils, Pilsner y Pilsener, pero original sólo hay una", dijo Tomás Raboch.

 

El museo de la cerveza de Pilsen fue abierto en 1959. La exposición permanente cuenta la historia de la cerveza desde los tiempos remotos hasta la actualidad. Desde hace varios siglos, esta bebida es muy popular, pero ¿cómo se le ocurrió a la gente producir la cerveza? La directora del museo de la cerveza de Pilsen, Andrea Hvízdalová, indicó que la cerveza fue descubierta por mera casualidad.

"Probablemente un día nuestros antecesores habrían dejado trigo en un recipiente, en el que entraría agua. El trigo se fermentaría y les gustaría tanto, que desde entonces repetían ese procedimiento. Las primeras alusiones sobre la cerveza en nuestro país fueron encontradas en el monasterio de B"evnov en Praga en el siglo XIII".

El museo se encuentra en una antigua fábrica de cerveza, e incluye varios objetos expuestos, entre ellos una campana especial; su utilización era simple, mencionó el guía Tomás Raboch.

"Una vez terminada una nueva cocción, el cervecero tocaba la campana para que los vecinos vinieran a probar si la bebida estaba buena".

El museo de la cerveza de PilsenEl museo de la cerveza de Pilsen La cerveza de Pilsen se empezó a vender en Praga poco después de que fuera fundada la cervecería de Pilsen. Tras probar la bebida de Pilsen, el señor Pinkas decidió colgar los hábitos y fundar su propia cervecería.

"El señor Pinkas empezó a vender la cerveza en la capital checa y después a exportarla a Viena, en Austria. En aquél entonces, el transporte era muy complicado: las botellas, envueltas en paja y colocadas en cajas, se trasportaban en un carro tirado por caballos. En los años 80 del siglo XIX, la cerveza de Pilsen llegó por primera vez a América", alegó Andrea Hvízdalová.

Los checos tienen la primacía en cuanto al consumo de cerveza en el mundo: en la República Checa se beben anualmente 162 litros per cápita, incluyendo a bebés y ancianos. La cerveza es muy popular asimismo en la vecina Alemania. Según los historiadores romanos, los antiguos germanos eran capaces incluso de gastar toda la cosecha de trigo en la producción de cerveza, aunque después se murieran de hambre...

Pero hay que decir que en el pasado, la cerveza era mucho más floja en cuanto al contenido de alcohol que hoy día... En algunas crónicas podemos leer que 20 vasos de cerveza eran equivalentes a una copa de vino.

04-12-2004