Endeudarse, una manera de vivir

26-11-2003

"Hoy no se fía, mañana sí" podemos leer en rótulos históricos de hojalata que compran nostálgicos en los anticuarios de Praga para adornar un restaurante o un rincón en el hogar. Pero independientemente de la belleza de otros tiempos, pareciera que los checos han empezado a vivir endeudados al igual que los ciudadanos de otros países europeos.

¿A qué responde esta tendencia de los checos que han empezado a endeudarse?

Bueno, en primer lugar hay que recordar que en el pasado los préstamos eran mínimos. Al decir el pasado me refiero a la época socialista, cuando regía la economía planificada. Los préstamos no eran muy altos, pero los intereses sí. Además era indispensable tener dos ó hasta tres fiadores.

¿Y ahora es más fácil?

Claro que ahora es mucho más fácil. Pero quiero decir que antes, durante la transición se dió un momento muy complicado, cuando los créditos eran concedidos sobre todo a personas que trabajaran en la esfera pública y que tuvieran dos fiadores del mismo sector.

¿Pero qué es lo que pasa ahora, y a qué reponde la nueva tendencia?

En primer lugar debo decir, y esto es importante, aunque no lo parezca, los empleados de los bancos se comportan de manera muy cortéz y cordial con los clientes ofreciendo mil y una ventajas. Eso en el pasado no era así. En segundo lugar la competencia entre los bancos produce realmente una lucha por el cliente, lucha que a la vez se convierte en ofertas, aunque parciales o temporales arrojan ciertas facilidades y hasta ventajas.

¿Existe algún peligro?

Diría que dos. Uno el personal, en caso de que la persona por algún motivo no pueda cumplir con sus obligaciones, esto le puede acarrear serios problemas para el presupuesto familiar, y segundo, los hogares pueden endeudarse a tal medida que la mayoría del presupuesto familiar lo consumen los créditos.

¿Pero la mayoría de los grandes almacenes, y los propios bancos nos invitan a comprar por medio de mensualidades?

Sí, claro porque ellos obtienen ganancias de los intereses. Por el momento no existe mayor peligro, porque todavía los hogares checos se encuentran dentro de un márgen de holganza que permite la buena situación económica del país.

¿Y qué pasaría si los hogares checos dejaran de pagar sus deudas?

Creo que tendrían que estar en juego cantidades de dinero muy, pero muy grandes, y semejante situación provocaría un aumento de la deuda externa del país, lo que nunca es bueno.

¿Dónde está la solución?

Los expertos hablan, por supuesto de varias soluciones, pero la más repetida es por ejemplo la revitalización de inversiones, y por supuesto la aplicación de un sistema equilibrado y efectivo de tasas de intereses, de ingresos y de créditos. Si bien no existe un peligro inmediato, es necesario tener en cuenta que un desproporcionado endeudamiento de los hogares checos no será beneficioso para nadie. Por lo que hay tener cuidado, y de manera razonable guiarse por aquello de "compre ahora y pague después".

26-11-2003