¡Sálvese quién pueda!

07-03-2002

Los cazadores checos están acabando con la fauna del país. Con 10 millones de habitantes, la República Checa tiene cien mil cazadores autorizados, que anualmente matan a más de un millón de animales. De ahí que los accidentes estén a la orden del día. Con frecuencia los cazadores se disparan entre sí, pero lo peor es que también disparan contra el entorno. Un cazador mató al presidente de su asociación cinegética, pues lo confundió con un jabalí. Herido de bala resultó un niño que jugaba en el bosque, mientras que otro cazador hirió a un operario que cambiaba una señal de tránsito en un camino. Los cazadores se defienden diciendo que los accidentes, durante la caza, son menores que los accidentes de tránsito ¡Por suerte! Y a falta de presas, parece que los cazadores checos han empezado a disparar contra la gente, por lo que la advertencia del momento es: ¡Sálvese quien pueda, que viene el cazador!