“Svíčková”, el plato que sigue siendo tan popular como siempre

“Svíčková na smetaně”, o simplemente “svíčková”, es un plato tradicional checo y una de las comidas más populares del país. El solomillo de ternera en una salsa vegetal espesa y cremosa es un artículo fijo del menú checo y se sirve en bodas y otras ocasiones especiales.

Foto: CzechTourismFoto: CzechTourism Las salsas espesas son la base de toda la cocina checa – sea la salsa de hongos, la salsa de tomate o de eneldo. Pero la salsa “svíčková” se encuentra por encima de todas. El nombre proviene del solomillo de ternera, que en checo se llama “svíce” o “svíčková”.

La carne se cocina con cebolla y verduras de raíz: zanahoria, apio y perejil. Se condimenta con pimienta negra, pimienta gorda, laurel y tomillo, y después se mezcla con crema. Tradicionalmente se sirve con “knedlíky”, rodajas de masa de pan cocidas, y una cucharada de arándanos en almíbar.

Marek Janouch, foto: Petr Jindra, ČRoMarek Janouch, foto: Petr Jindra, ČRo Durante los años, el término svíčková empezó a referirse a la crema en sí en lugar de la carne. De hecho, la salsa se convirtió en la parte principal del plato.

Marek Janouch, jefe de cocina de la cadena de restaurantes Lokál que se especializa en platos típicos checos, compartió con nosotros su secreto para hacer la mejor svíčková.

“Lo más importante es tener una base vegetal buena y carne de alta calidad. Tener una base de calidad es importante en la preparación de cada comida, no solo la svíčková. Si la base es buena, la comida es buena. Hay que cocinar las verduras muy bien y no apresurar el proceso, después hay que agregar la carne y mantenerla a fuego lento hasta que esté tierna. Todo necesita su tiempo”.

El secreto es entonces concederle tiempo y no apresurar la preparación del plato, para que los sabores se entremezclen.

“Mi consejo es dejar la carne a un lado durante la noche hasta que se enfríe y luego terminar cocinándola al día siguiente, cuando está ya empapada del sabor de la salsa. Después queda muy rica”.

Marek Janouch dice que todos recuerdan con cariño la salsa que les preparaba su madre o abuela. La mejor svíčková siempre es la de la infancia.

Foto: CzechTourismFoto: CzechTourism Mientras que para los checos la svíčková es algo como un tesoro nacional, para los extranjeros la salsa suele ser demasiado espesa y dice que los “knedlíky” no tienen sabor. Les hemos preguntado a varios turistas qué opinan de este plato típico.

“No me gustan mucho las rodajas de masa de pan. La piel es muy dura y no son nada como las bolas de harina que tenemos en China. Esperaba un sabor diferente, pero igual es una experiencia nueva para mí”.

“Me gustó mucho, la carne complementó los “knedlíky” muy bien y la salsa los hizo muy húmedas”.

“¿Svíčková? Cuando se cocina bien, es riquísima, y cuando no, igual es checa. Eso es todo”.

A pesar de que hay una tendencia por comer más sano, el chef Marek Janouch cree que la svíčková seguirá siendo popular, incluso entre los checos más jóvenes. Las familias continuarán pasando las mejores recetas de svíčková de una generación a otra.

“La svíčková sigue siendo tan popular como siempre. Creo que a la gente siempre le gustará la salsa, que es a la vez dulce, salada y ligeramente agria. Cada svíčková es un poco diferente, cada persona la prepara de una manera distinta. Hay una receta básica que cada uno modifica un poco y luego dice que su svíčková es la mejor de todas”.

Según la encuesta del sitio de Internet DameJidlo.cz, svíčková es el plato más popular entre los checos, seguido en segundo lugar por la pizza y en tercer lugar por las pastas italianas.

Similares salsas cremosas como la svíčková se hacen en toda Europa, sobre todo en Austria y en Alemania, pero los checos insisten en que la svíčková es la mejor.