Nacimientos de cera, papel o mecánicos: la historia del belenismo checo en el Klementinum

23-12-2016

La historia de los belenes checos, desde el Barroco hasta mediados del siglo XX, es el tema central de la nueva exposición navideña de la galería Klementinum de Praga. Materiales exóticos, como cera, yeso o azúcar, ingenios mecánicos y la tradición belenista del pueblo de Králíky, esperan a los visitantes.

Foto: Loreta VaškováFoto: Loreta Vašková Durante las Navidades de 1562 se instaló en el colegio jesuita de Praga el primer belén que se recuerda en las Tierras Checas. Ahora, más de cuatro siglos después, el lugar, que fue transformado en lo que hoy es el Klementinum de Praga, alberga una amplia exposición de belenes que repasa la historia de este fenómeno en el país.

Precisamente fueron los jesuitas los principales promotores de la instalación de nacimientos durante las fechas navideñas, por lo que el fenómeno se puede decir que empieza en el siglo XVII, cuando la orden goza en las Tierras Checas de una especial importancia política, al ser una herramienta clave para la recatolización del país.

La muestra del Klementinum abarca por tanto desde el Barroco hasta mediados del siglo XX, cuando la fabricación artesanal de belenes entra en crisis y desaparece. Organizada gracias a la colaboración con el Museo de Belenes de Karlštejn, la exposición reúne conjuntos belenísticos no solo de madera sino también de otros muchos materiales, como el yeso, la arcilla, el papel o incluso el azúcar.

Romana Trešlová, foto: Loreta VaškováRomana Trešlová, foto: Loreta Vašková La mayor curiosidad es de hecho un belén elaborado a partir de cera y encerrado en una caja de cristal, explica la comisaria, Romana Trešlová.

“Es excepcional por el hecho de que las figuras son bastante grandes, de 25 centímetros de alto, lo que supone una altura interesante entre las figuras de cera. En la mayor parte de los casos solo se moldea en cera al Niño Jesús, por lo que las figuras son pequeñas. Y aquí tenemos todo un belén entero, incluyendo a los Reyes Magos y la Sagrada Familia. Todo es original. Las figuras, cara, pies y manos, son de cera y los cuerpos están vestidos con tela”.

La pieza es especial dentro de las de su clase, que por sí mismas son una auténtica rareza en la República Checa.

Foto: Loreta VaškováFoto: Loreta Vašková “Los belenes de cera siempre han sido escasos. Por un lado eran muy frágiles y se han conservado pocos. Por otro se hacían sobre todo en Viena, en otras zonas de Austria y en su caso en Alemania, pero en las Tierras Checas no se elaboraban muchos. Este de aquí, aunque no se sabe con exactitud, es seguramente una obra austriaca o alemana”.

Otros belenes que suelen impresionar a los visitantes son una hermosa escena del siglo XVIII, un belén cuyas figuras han sido elaboradas con pasta de papel prensada en moldes y un belén mecánico. Sobre este último, Trešlová nos da más detalles.

“Aquí tenemos algo que les encanta a los niños. Se suelen quedar parados aquí porque pueden girar esta llave todo el tiempo que quieran. Esta pone en marcha un sencillo mecanismo de relojería que pone en movimiento el belén. Frente a la Sagrada Familia pasa un pastor, tras él unas ovejas, y le siguen otras figuras que traen ofrendas. Es pequeño y los Reyes Magos no cupieron. En los belenes checos es típica la representación abundante de personajes del campo”.

Un pueblo dedicado a los belenes

La fabricación de nacimientos constituía una actividad artesanal de muy diversos tipos, pero de entre todas las tradiciones belenísticas, la mayor en las Tierras Checas es sin duda la de la pequeña ciudad de Králíky, desvela Trešlová.

Kráůíky, foto: Martin Vavřík, free domainKráůíky, foto: Martin Vavřík, free domain “Estas son las llamadas figuras de Králíky. Vienen de la ciudad del mismo nombre, en el noreste de Chequia, donde en un radio de varios kilómetros casi toda la gente vivía de fabricar belenes. Las figuras de Králíky son fácilmente reconocibles, tienen rasgos similares, incluso las casas también. En Králíky hay un monasterio conocido adonde se hacían peregrinaciones, y la gente local hizo de su medio de subsistencia la talla de objetos para los peregrinos que visitaban el lugar”.

La evolución histórica de las Tierras Checas fue sin embargo muy negativa para la elaboración tradicional de belenes, que prácticamente desapareció tras la Segunda Guerra Mundial.

Foto: Loreta VaškováFoto: Loreta Vašková “En Králíky pasó como en el resto de Chequia. Había mucha población alemana, así que cuando fueron expulsados en 1945 esta tradición desapareció. Y en el resto del país la elaboración artesana de belenes pervivió solo unos pocos años más, hasta 1948 y la toma de poder de los comunistas. Pero en el tema de los belenes resulta peculiar que la gente al final conseguía los nacimientos de alguna manera, y a pesar de que no eran apoyados oficialmente, empezaron a fabricarse en casa. En los años 60 se llega a un renacimiento del belenismo en Chequia”.

Y es que a falta de la posibilidad de adquirir belenes como se conocían con anterioridad, muchas familias empezaron a fabricarlos en el marco del hogar, con los medios y habilidades de los que disponían. Con el aperturismo de los años 60 esta afición pudo alcanzar resonancia pública y fortalecerse. Puede decirse pues que el belenismo en Chequia resurgió de sus cenizas, cambiado ya para siempre, eso sí.

Los moldes para hornear pastas navideñas, foto: Loreta VaškováLos moldes para hornear pastas navideñas, foto: Loreta Vašková “Originalmente fue un fenómeno underground. El doctor Vaclík, considerado decano de los belenistas checos, que en los 60 propagó el belén de Třebechovice y los belenes en general, decía que había tenido muchos problemas al implicarse en la propagación de los belenes. Estos eran vistos como un asunto religioso y por tanto indeseado. Ahora son más bien un asunto secular, la gente se los hace en casa y actualmente hay muchas exposiciones navideñas en las que se ven belenes hechos por amateurs que hacen cosas realmente hermosas para sus seres queridos”.

La exposición se ve complementada además con una muestra de decoración tradicional, tarjetas de felicitación y moldes para hornear pastas navideñas. La muestra permanecerá abierta hasta el 8 de enero.

23-12-2016