02-09-2002

Las crecidas de agua no dejan de ocupar las primeras páginas de la prensa nacional. Dos semanas después de que la República Checa sufriera unas de las más devastadoras inundaciones en su historia las lluvias torrenciales volvieron a atemorizar al país, escriben en portada todos los diarios. A causa de las fuertes lluvias, el pasado fin de semana volvieron a desbordarse varios ríos en Bohemia del Sur. Algunas poblaciones fueron anegadas este año ya por tercera vez.

El matutino Mladá Fronta Dnes informa que los mayores daños se registraron en la sierra de Krkonose, en Bohemia del Norte. El nivel del río Úpa y de sus afluentes creció hasta en dos metros. Los troncos de árboles descuajados cegaron los puentes y las aguas de los ríos empezaron a inundar carreteras y casas en su entorno, causando daños que alcanzan decenas de miles de euros.

El mismo diario indica que según las estimaciones del Ministerio para el Desarrollo Local las inundaciones destruyeron más de cinco mil viviendas. Esta cifra es, sin embargo, una de las más optimistas, opina Mladá Fronta Dnes, ya que el Ministerio no dispone aún de los datos exactos de las administraciones regionales.

El diario Lidové Noviny publica en portada los resultados de un sondeo de opinión pública en el que los ciudadanos juzgaron la actuación del gobierno y del presidente checo durante las inundaciones. Mientras que el gobierno, encabezado por el primer ministro Vladimir Spidla, se ganó las simpatías y alabanzas de la mayoría de los encuestados, el presidente Václav Havel fracasó.

Más del 70 por ciento de los checos manifestó que el presidente no había satisfecho sus esperanzas. La gente opina que el papel que debe desempeñar el presidente en las situaciones de crisis consiste en estar presente en el país sin la necesidad de hacer algo extraordinario. Los ciudadanos se dieron cuenta de que Václav Havel no había interrumpido sus vacaciones en Portugal inmediatamente al inicio de las inundaciones y no había regresado a la República Checa, tal como es la costumbre, constata Lidové Noviny.

El diario financiero Hospodárské Noviny. señala en primera plana que aparecen nuevas escandalosas revelaciones en el caso del ex secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores, Karel Srba, sospechoso de corrupción y de encargar el asesinato de la periodista del diario Mladá Fronta Dnes, Sabina Slonková.

El rotativo dispone de pruebas que Srba, como agente del Servicio de Inteligencia Militar, ayudó a implantar un espía en la embajada de la República Checa en Kazajstán. Se trató de Miroslav Andr, el entonces oficial dirigente de Karel Srba. Andr desempeña el cargo de encargado de negocios, la máxima posición en la representación checa en Kazajstán.

Dado que en la República Checa no existe una legislativa respectiva al servicio de inteligencia militar, este caso no se puede considerar como violación de la ley. Se trata, sin embargo, de la violación de reglas reconocidas internacionalmente según las cuales es inaceptable instalar en los cargos de embajadores o encargados de negocios agentes o incluso oficiales de los servicios de inteligencia.

La decisión de que Miroslav Andr se convertiría en encargado de negocios en Kazajstán fue tomada en 1999, año en que este cargo adquirió relieve, destaca Hospodárské Noviny. La República Checa inició las negociaciones sobre la liquidación de la deuda de ese país asiático. Además de suministros de gas, el acuerdo contaba con que Kazajstán incentivara las importaciones checas.

Kazajstán y su vecino Kirgizstán, países que son concurrentes de una embajada checa, representan asimismo un importante mercado para las empresas de armas. La República Checa llamó la atención en esa región en 1999 en relación con la firma checa Agroplast, de Liberec, que intentó exportar de Kazajstán aviones caza MiG-21 a Corea del Norte.

 

02-09-2002