28-08-2002

Todos los periódicos comentan ampliamente y desde los aspectos más diversos la situación en el país después de las recientes inundaciones.

El diario Právo informa en negrilla que en la planta química Spolana, al norte de la capital checa, continúa el bombeo del cloro de los depósitos dañados que se transforma inmediatamente en el inocuo hipoclorito sodio. El diario precisa que el bombeo proseguirá como mínimo hasta el viernes y, por decisión del Comité de Crisis, es monitoreado por cámaras.

El matutino Lidové Noviny retoma la conducta de los directivos de Spolana durante las riadas que causaron repetidos escapes de cloro. Aunque los directores de la planta afirmaban que el cloro escapado no era peligroso, el matutino entrevista a varios bomberos que tras intervenir en Spolana, tuvieron que ser sometidos a tratamiento médico.

De las informaciones facilitadas por las autoridades de las regiones afectadas se desprende que el agua inundó 505 pueblos en 31 distritos, de Praga y otras siete regiones. Lidové Noviny matiza que la región más afectada fue Bohemia del Sur donde las riadas inundaron 171 aldeas. Las inundaciones se cobraron la vida de 16 personas y en las labores de rescate fueron destacados más de 27 mil socorristas.

El rotativo Mladá Fronta Dnes advierte que la circulación vehicular sigue siendo crítica en la capital checa. En la atmósfera de nerviosidad y tensión reinante, se registran más casos de peleas verbales entre conductores y pasajeros, ya que debido a que la mitad de las estaciones del metro está cerrada, los autobuses y tranvías viajan abarrotados.

Además, desde este lunes se paga nuevamente por el transporte público en Praga, hecho que critican tanto los pasajeros como algunos alcaldes, argumentando que no debería pagarse hasta que se reanude por completo el funcionamiento del metro.

Mladá Fronta Dnes presta atención asimismo a las investigaciones sobre las razones de la inundación del metro. La junta directiva del metro fue sometida también a duras críticas tras salir a la luz que el subterráneo funcionaba incluso después de que el caudal del río Vltava sobrepasaba los 1500 metros cúbicos, grado que obliga a cerrar herméticamente las estaciones amenazadas.

El secretario general de la Asociación Internacional del Transporte Público, Hans Rat, que está de visita en Praga, dice en el rotativo que al permitir el funcionamiento del metro hasta el último momento, el Comité de Crisis impidió el pánico. "Fue una buena decisión. El cierre del metro antes hubiera provocado el caos, la gente habría tomado sus automóviles, tratando de huir de la ciudad", puntualiza Hans Rat.

El suplemento cultural del periódico Hospodárské Noviny señala que en el mundo hay una gran demanda por el arte antiguo vinculado con Praga y su precio alcanza cifras millonarias en las subastas. Testimonio de ello será la subasta de la sala Dorotheum, uno de los importantes eventos sociales que en Viena, a principios de octubre, inauguran la temporada de otono.

Las piezas de mayor valor que se ofrecerán, serán dos cuadros de naturaleza muerta del pintor barroco checo, Johann Jacob Hartmann. Su precio de tasación es tan alto que la sala lo da solamente a los interesados más serios. A Hartmann se le denomina también "el Brueghel checo", por su inspiración en la obra de ese maestro de la pintura holandesa.

 

28-08-2002