19-03-2001

Por Elena Horálková

Todos los matutinos informan sobre la nueva puesta en marcha del reactor de la central nuclear checa de Temelín. Este fue puesto fuera de funcionamiento el 8 de marzo pasado a causa de la necesidad de arreglo de tres válvulas de regulación en la parte de alta presión de la turbina.

Según escribe Mladá Fronta Dnes, se prevé que mañana martes visitará la planta de Temelín una delegación de ecologistas austríacos, encabezada por el abogado estadounidense, Ed Fagan, quien aceptó defender sus intereses y ayudarles a conseguir poner fuera de funcionamiento a la central.

Con anterioridad, Fagan había exhortado a las direcciones de la Empresa Energética Checa y la empresa norteamericana Westinghouse, a que antes del 20 de marzo presentaran la documentación completa que confirmara la seguridad de la planta. Sin embargo, las dos empresas se negaron a cumplir su exigencia, concluye Mladá Fronta Dnes.

Sin incidente alguno transcurrió en la Plaza Venceslao de Praga una manifestación del extremista Partido Republicano con ocasión del 62 aniversario de la ocupación del país por la Alemania nazi. Según Lidové Noviny, el líder del partido, Miroslav Sládek, pronunció ante un centenar de sus simpatizantes un discurso en el que criticó la unificación de Europa, la intervención de la OTAN en la antigua Yugoslavia, a todos los partidos políticos checos, así como la administración estatal. Aseguró también, que el Partido Republicano participará en las próximas elecciones senatoriales.

Los letreros publicitarios amenazan la seguridad del transporte, debido a frecuentes deficiencias en su construcción. Según escribe en primera plana el diario Ceské Slovo, muchos de estos letreros publicitarios están ubicados muy cerca de las carreteras, amenazando con caerse durante un fuerte viento, distraer a los choferes, o hacer mal visibles las señales de tráfico. Además, gran número de ellos publicitarias son expuestos ilegalmente.

Representantes de la policía de tránsito aseguran que optarían por eliminar la publicidad en las carreteras y autopistas, y ello independientemente de si se trata de letreros legales o ilegales, puntualiza Ceské Slovo.

La desinfección obligatoria de los turistas complica el tráfico en los pasos fronterizos con Austria, Alemania y Polonia, causando largas colas y también un gran nerviosismo, escribe Právo. Sin embargo, la mayoría de los turistas extranjeros recibe con comprensión las medidas que las autoridades checas adoptaron contra la amenaza de la proliferación de la fiebre aftosa. No obstante, muchos de ellos mantienen al respecto una postura escéptica, considerando estas medidas más bien simbólicas.

También algunos veterinarios checos aseguran que sería difícil adoptar medidas de seguridad complejas, puesto que resulta imposible impedir absolutamente el movimiento de personas, animales y pájaros en determinadas localidades. Todo lo contrario, las medidas pueden despertar la sensación que el país está protegido totalmente de la epidemia, lo que no es cierto, aseguran varios veterinarios.

El diario Právo se refiere también al transcurso de la visita a Praga de la estrella de Hollywood, Bruce Willis, quien está rodando en este país algunas escenas de la película "La Guerra de Hart". Según el matutino, pese a que Willis tiene 46 años, aún está lleno de inagotable energía y después del rodaje se dedica con entusiasmo a la vida nocturna. Los propietarios de los bares de Praga coinciden en que a Willis le gusta la cerveza checa y desmienten unívocamente los rumores de que el célebre "héroe de acción" suele provocar peleas, a consecuencia de las cuales resulta destruida gran parte del amoblado de los restaurantes.

Sin embargo, Bruce Willis sabe divertirse, aseguró el propietario de uno de los bares capitalinos, afirmando que la última visita del actor en las instalaciones de su empresa se asemejó a las fiestas de fin de año. "Se sintió muy alegre y distraído. Comenzó a cantar y después subió a la mesa donde se puso a bailar con un par de chicas", precisó el empresario.

 

19-03-2001