07-02-2001

Por Pavla Jedlickova

La puesta en libertad en Cuba de Ivan Pilip y Jan Bubenik, y su regreso a la patria, acapara la atención de la prensa nacional. En las portadas de todos los periódicos aparecen imágenes del aeropuerto capitalino de Ruzyn, adonde ayer martes aterrizó el avión con los dos ciudadanos checos. En las fotos aparecen Pilip y Bubenik, abrazándose con sus familiares y sitiados por los periodistas.

Aunque en la República Checa todavía no se ha detectado ni un solo caso de la enfermedad de las "vacas locas", el Ministerio de Agricultura tiene preparado un plan de crisis para el caso de que este mal se propague también en este país. El plan cuenta, entre otras medidas, con la prohibición de alimentar con harinas animales no sólo las vacas, sino también los cerdos y las aves. A este tema se dedica el diario Právo, informando también que a mediados del mes pasado fueron iniciados los tests priónicos en ganado bovino de más de treinta meses y en todos los animales con síntomas de enfermedad nerviosa.

Právo cita las declaraciones del comisario comunitario para la agricultura, Franz Fischler, que finalizó su visita a Chequia ayer martes, de que este país no puede esperar de la Unión Europea una indemnización financiera por danos causados por la encefalopatía bovina espongiforme. La Cámara Agraria Checa estima que debido al brusco descenso de la demanda de carne de res, los agricultores checos perdieron hasta el presente más de mil 500 millones de coronas checas, o sea unos 40 millones de dólares.

"¡Del imperio de Chvalovský no quedó más que deudas!", bajo este título el periódico Ceské Slovo publica una entrevista con Frantisek Chvalovsky, presidente de la Unión Checomorava de Fútbol. Este primer hombre del fútbol checo creó en años recientes un gran imperio que tenía la ambición de ejercer una influencia determinante en el mercado de la carne, el lúpulo y en gran medida también de la cerveza.

De los desmesurados planes de Chvalovsky quedaron tan sólo deudas millonarias, acota Ceské Slovo, informando que la Policía checa dispone además de pruebas de que el presidente de la Unión Checomorava de Fútbol cometió el delito desvío de fondos públicos. Las empresas de Chvalovsky obtuvieron, de manera poco transparente, varios créditos del Banco Comercial, equivalentes a cientos de millones de coronas checas.

Los suplementos deportivos escriben sobre el gran éxito alcanzado por el deporte checo en el Campeonato Mundial de Esquí, donde Ondrej Bank ocupó el sexto lugar en el descenso. Los periódicos coinciden en que la actuación de este jóven deportista checo, de veinte años, fue una gran sorpresa para todos, ya que la selección checa de esquí no suele situarse en los primeros diez lugares. Ondrej Bank participaba además en el Campeonato por primera vez.

El matutino Lidové Noviny enfatiza que se trata del tercer mayor éxito en la historia del esquí checo en dicha modalidad. Mejores puestos fueron logrados tan sólo por Olga Charvatova, en el Campeonato Mundial de 1982, y Bohumir Zeman, en los Juegos Olímpicos de 1980.

 

07-02-2001