15-01-2001

Por Eva Manethová

"El ex- ministro Pilip fue detenido en Cuba." Bajo este título el rotativo Mladá Fronta Dnes informa: "El diputado Ivan Pilip y otro ciudadano de nacionalidad checa, Jan Bubeník, se encuentran desde el pasado viernes en una prisión cubana.Las autoridades locales los detuvieron alegando que los detenidos se habían entrevistado con disidentes cubanos y les habrían entregado dinero."

El diario comenta igualmente que los cubanos suelen expulsar en el plazo de 72 horas a los extranjeros acusados de contactos ilegales con la oposición. No se puede descartar la posibilidad de que Pilip y Bubeník sean inculpados de algún acto delictivo, señala Mladá Fronta Dnes. Según el mismo periódico, este es otro de una serie de incidentes que en los últimos once años han afectado a las relaciones checo- cubanas. Anteriormente, el hijo del ex- encargado de negocios checo en La Habana, Petr Pribík, fue expulsado de la Isla tras haber donado a la oposición un ordenador.

Todos los rotativos nacionales informan ampliamente sobre la evolución de la crisis en torno a la Televisión pública checa. Los diarios coinciden en que la nueva ley sobre la Televisión Checa otorga a los diputados todavía mayores facultades para realizar intervenciones políticas en este medio. Según Lidové Noviny, la nueva normativa, además de refrendar el hecho que la Cámara Baja elegirá a los miembros del Consejo Televisivo, estipula que también les competirá a los parlamentarios aprobar el Estatuto de la Televisión Checa y el llamado Código Deontológico, aplicable a todos los trabajadores de la TV.

El matutino financiero Hospodárské Noviny destaca en portada que en la República Checa falta una ley que regule los trasplantes de órganos. El rotativo recuerda que en varios países europeos existen nuevas normativas sobre esta materia las que estipulan la figura del llamado "consenso previsto": si la persona no da a entender que no desea que sus órganos sean utilizados para la transplantación, se cuenta automáticamente con su consenso.

Actualmente existe un proyecto de ley que supone la institución del Registro Nacional de personas que no desean que después de la muerte les sean retirados los órganos para los trasplantes. El presidente de la Sociedad Checa para los Trasplantes, Stefan Vítko, enfatizó al respecto:" Cada persona puede decir NO, pero sólo a través del citado Registro." El año pasado vivían en la República Checa unas tres mil personas con órganos trasplantados.

El rotativo Hospodárské Noviny informa igualmente sobre las nuevas medidas preventivas contra el mal de Creutzfeldt- Jakob, la forma humana del mal de las vacas locas, que adoptará próximamente el Ministerio de Salud checo. A los centros de transfusiones se les prohibirá utilizar como donantes de sangre a personas que en el período posterior a 1996 hayan residido más de seis meses en Gran Bretaña y Francia, países con muchos casos de encefalopatía espongiforme bovina.

"Las escuelas están llenas de teléfonos móviles". El diario Mladá Fronta Dnes escribe bajo este título que al igual como ocurre en los teatros, también en las clases de las escuelas secundarias checas los docentes empiezan con la advertencia de que todos los presentes apaguen sus teléfonos celulares. Es que muchos alumnos recibieron un teléfono móvil como regalo de Navidad y ahora desean, por supuesto, estrenarlo ante sus compañeros.

Semejante problema ya existe también en las escuelas básicas checas ya que hoy en día disponen de un teléfono celular hasta niños de diez años. Una mamá se quejó al matutino Mladá Fronta Dnes: "Mi hija estaba desesperada después de las Navidades por ser probablemente la única alumna del sexto grado que no tendría uno de ellos. Cuando le ofrecí mi aparato que no es precisamente de última generación, me dijo que con él sería objeto de burla en la clase."

 

15-01-2001