Niños de Myanmar serán operados del corazón en Chequia

Tres niños de Myanmar con problemas graves del corazón serán operados por cardiólogos checos, la felicitación del presidente Václav Klaus al ex presidente eslovaco Vladimír Mečiar por la separación de los dos países y la tolerancia social de los checos con la corrupción son algunos de los temas que aparecen en la prensa checa de este viernes.

Foto: ČTKFoto: ČTK Tres niños de Myanmar se encuentran ya en la República Checa para ser operados del corazón, informa Lidové Noviny. Serán los primeros de ese país, en acogerse al programa Medevac, con el que doctores checos realizan operaciones a menores que son imposibles de llevarse a cabo en sus países. Otros diez permanecerán en Praga recibiendo tratamiento.

En Myanmar se realizaron pruebas previas. Llegaron decenas de familias hasta la consulta de cardiología instalada en Rangún, muchas de ellas provenientes de regiones lejanas, pero con la esperanza de encontrar la salvación.

Foto: ČTKFoto: ČTK Los tres niños que serán operados el próximo martes en Motol, que tienen entre dos y ocho años, se curarán previsiblemente por completo. Sobre el resto aún se tiene que decidir, pero para algunos la oportunidad puede haber llegado demasiado tarde, y el tratamiento será más complejo y probablemente no tan eficaz.

En Myanmar no es posible realizar operaciones de este tipo a personas que pesen menos de 12 kilos, explica en Lidové Noviny un médico de ese país.

Karel Schwarzenberg en Myanmar, foto: ČTKKarel Schwarzenberg en Myanmar, foto: ČTK En el pasado se ha tratado por ejemplo a niños libios o de otros países. Con Myanmar no era posible porque era uno de los regímenes más cerrados del planeta. Ahora, tras unos pequeños cambios democráticos, se abrió la oportunidad. Los menores llegaron a Praga junto al ministro de Relaciones Exteriores, Karel Schwarzemberg, que estuvo de visita en el país asiático.

Chequia se ha ofrecido a seguir buscando niños enfermos para operar en Praga o incluso en el lugar, en Rangún. Por otra parte, médicos de esa República vendrán a la República Checa para recibir formación y de la misma manera se establecerá una colaboración entre los dos países de intercambio de medicamentos y equipamiento.

 

El presidente de la República Checa envió una carta al ex mandatario de Eslovaquia Vladimír Mečiar por su 70 cumpleaños, coincidiendo con el XX aniversario del proceso que llevó a la separación de Chequia y Eslovaquia, publica Mladá Fronta Dnes.

En la carta, Klaus, que en aquel entonces era el primer ministro checo de la Federación de Checoslovaquia, felicita a Mečiar por lo que considera un buen trabajo que los dos se encargaron de llevar a cabo en colaboración.

Muchos protagonistas de aquel periodo han reconocido su asombro por los términos de la carta. Petr Pithart, predecesor en el cargo de Klaus, asegura que nunca habría escrito una carta así.

El también ex primer ministro checo Miloš Zeman, dice en Právo, que Klaus y Mečiar acordaron partir el país porque los dos querían gobernar.

 

Foto: Jiří Roun, fotokartmen.czFoto: Jiří Roun, fotokartmen.cz La corrupción y aceptar u ofrecer sobornos está socialmente más aceptado en la República Checa que fumar marihuana. Así lo expone Mladá Fronta Dnes con los resultados de un sondeo llevado a cabo por el Centro para la Investigación de la Opinión de Pública sobre lo que los checos consideran comportamientos inaceptables.

Lo que más molesta, a un 72% de los preguntados, es quienes conducen bajo los efectos del alcohol. Milan Tuček, uno de los autores del estudio, lo considera inexplicable, ya que muchos de los que lo critican, lo hacen de igual manera.

Más de la mitad de los checos también consideran inadmisible no buscar trabajo y vivir de las ayudas del Estado, mentir para recibir ayudas, enfrentarse a la Policía y fumar marihuana o hachís.

Foto: Matthew Bowden / Stock.XCHNGFoto: Matthew Bowden / Stock.XCHNG Sin embargo otros comportamientos como emplear a un trabajador ilegalmente o aceptar sobornos no resultan inaceptables para algo más de la mitad de los consultados. Ofrecer sobornos es inadmisible para un 39% de los checos, igual que engañar a la mujer. Dos puntos peor es engañar al marido.

A dos tercios de la población no les importa que alguien no pague impuestos. Mirar pornografía o separarse son comportamientos inaceptables para un 19% y un 16% respectivamente, igual que la eutanasia. Con la prostitución los encuestados se mostraron casi todos muy benevolentes, escribe el diario.