Las mujeres maltratadas dan la cara

11-10-2011

El ministro de Educación, Josef Dobeš, mantiene una universidad privada a pesar de su baja calidad. Los gitanos se reunirán para crear una organización que negociará con la Administración Pública. Estos son algunos temas abordados por los diarios checos este martes.

Josef DobešJosef Dobeš Según Mladá Fronta Dnes, el ministro de Educación, Josef Dobeš, impide el cierre de una universidad privada frecuentada por influyentes estudiantes. Hace unos días, cuando el ministro de Educación presentó su reforma de las escuelas superiores, aseguraba que acabaría enérgicamente con las universidades de baja calidad.

Según el ministro, mayores exigencias en cuanto al nivel de enseñanza, llevarán al cierre de hasta la mitad de las universidades privadas. No obstante, recientemente se descubrió que el Ministerio perdonó tácitamente las restricciones de enseñanza a la Universidad Juan Amos Comenio, ya que esta medida significaría menos estudiantes inscritos y por consiguiente menos ingresos para el establecimiento.

Según la Comisión Nacional de Acreditación, constituida por destacadas personalidades del mundo académico, es la primera vez en su historia que el Ministerio rechaza su propuesta de reducir el número de estudiantes en un establecimiento educativo.

En dicha universidad estudia, por ejemplo, Jana Machálková, directora del gabinete del ministro Dobeš. Por sus aulas pasó también Jana Nagyová, jefa del gabinete del primer ministro, Petr Nečas.

 

Mladá Fronta Dnes informa sobre la organización que pretenden formar los gitanos. Quieren que se les deje de considerar como un grupo monolítico de gente inadaptable y por ello este viernes en Brno se reunirán representantes de destacadas familias gitanas y agrupaciones romaníes. Durante la conferencia, en la que participarán unos 150 gitanos, se debatirán problemas como seguridad, enseñanza, vivienda y subsidios sociales. Al encuentro asistirán funcionarios públicos.

 

Simona Monyová, foto: Archivo de Simona MonyováSimona Monyová, foto: Archivo de Simona Monyová La muerte de la escritora checa, Simona Monyová, sacó a la luz una serie de casos de violencia doméstica, escribe Lidové Noviny.

Tras el asesinato de la escritora Monyová, en agosto de este año, el número de casos denunciados de la violencia de género aumentó considerablemente.

Al conocer la tragedia de Monyová, autora de novelas para mujeres, las víctimas de este tipo de maltrato, se atrevieron a hablar de su tormento, desvelando así un tabú ignorado por la sociedad.

Según las organizaciones que ayudan a las víctimas de la violencia doméstica, tras la muerte de la escritora, el número de revelaciones aumentó considerablemente.

En concreto, poco después del asesinato, el número de llamadas a la línea telefónica de la asociación Rosa creció en un 20%. Más mujeres se dirigieron también a los centros de intervención donde pueden recibir cobijo.

 

Cafetería FantaCafetería Fanta Hospodářské Noviny escribe sobre el posible traslado del famoso ciclo pictórico ‘Epopeya Eslava’ de Alfons Mucha. Actualmente se está considerando que el ciclo que se encuentra en Moravský Krumlov, una pequeña ciudad morava, sea trasladado a la Estación Central de Ferrocarriles de Praga.

Más exactamente a la Cafetería Fanta que lleva el nombre del arquitecto del edificio de la Estación Central. Tanto el arquitecto como el pintor checo, Alfons Mucha, fueron representantes de la corriente artística Art Nouveau.

11-10-2011