Iveta Daniel, la cubana experta en vino

16-09-2011

Iveta Daniel es una cubana con sangre checa que lleva doce años radicada en el país. Trabaja para la empresa Budamont, una importadora de vinos, y se encarga de las relaciones con los países de habla hispana, como Argentina, Chile y España.

Iveta DanielIveta Daniel En la etapa praguense del Tour del Vino Chileno 2011, celebrada recientemente, llamó la atención que una mujer, y además cubana, hablara sobre el mercado checo del vino.

Iveta Daniel, que nació en Cuba, de padre cubano y madre checa, llegó hace más de una década a la tierra de sus ancestros maternales sin saber muy bien a qué se dedicaría acá.

Por eso del idioma se puso a trabajar en una empresa importadora de vinos, Budamont, para encargarse de los clientes hispanohablantes, y de a poco y casi a la fuerza se ha ido convirtiendo en una especialista en la materia. Por eso ahora hasta celebra conferencias.

Iveta Daniel recuerda sus comienzos en Budamont.

“La empresa necesitaba alguien que hablase español para relacionarse con los proveedores de habla hispana, como son los chilenos, los argentinos, los españoles. Entonces por esta razón comencé trabajar en esta empresa y empezamos a importar vinos de Chile y Argentina. Aunque en estos momentos una persona que hable español no es necesaria completamente, porque todo el mundo habla inglés, por supuesto, pero el idioma materno ayuda a que las relaciones sean más rápidas y precisas”.

Budamont es una de las distribuidoras checas líderes en la importación de vinos, tanto de Sudamérica como de otros lugares del mundo, comenta Iveta Daniel.

“Es una empresa que importa vinos desde el año 1990. En el año 1992 comenzó la importación de vino chileno con la empresa Viu Manent. Fueron unos principios donde se importaba vino en pocas cantidades desde un almacén en Alemania. El vino también se consumía menos, los vinos eran más caros para el consumidor checo, vino embotellado, y recién se estaba empezando a consumir vinos más caros, embotellado en el país de origen. En el año 2005 comenzamos a importar ya en grandes cantidades contenedores directamente desde los países proveedores, que en este caso es Chile, y empezamos a distribuir la marca Misiones de Rengo”.

Iveta Daniel reconoce que cuando llegó a la empresa no sabía nada de vinos, que tuvo que ir aprendiendo sobre el camino.

“De vino no sabía mucho al principio, cuando empecé a trabajar en esta empresa, porque en Cuba no hay costumbre de beber vino y además no se cultiva ni produce vino. Gracias a esta empresa he aprendido de vinos, he aprendido a catar los vinos y es una profesión que me encanta, muy interesante y siempre muy nueva. Hay muchas variedades que uno no conoce, muchas técnicas para producir el vino, muchas denominaciones de origen, muchas cosas nuevas que yo creo que no alcanza la vida para aprenderlas todas”.

Y aunque nunca se le pasó por la cabeza, cuando vivía en Cuba, que terminaría dedicándose al vino, ahora está muy feliz con su trabajo.

“Sí, me gusta este trabajo, dedicarme a esto, por eso me gusta participar en los seminarios y en las catas. En todo este tiempo, gracias a los proveedores que nos visitan, voy aprendiendo siempre un poco más porque cada proveedor tiene un tipo de vino específico, un tipo de cultivo, un suelo, un clima, y los mismos proveedores te van enseñando también de sus vinos”.

Su puesto de trabajo le brinda la oportunidad de viajar mucho, pero ella no ha podido hacerlo, por motivos personales.

“En realidad no he podido viajar ni a Chile ni a Argentina porque quedé embarazada, y ya después de eso con los niños y todo no he podido viajar, porque es un viaje muy largo. Siempre que mi jefe va, él viaja a menudo, por lo menos una vez al año visita a nuestros proveedores, pero no he podido acompañarlo. Pero al principio sí viajaba mucho, a España, a Portugal, cuando todavía no teníamos vinos chilenos”.

La marca Misiones de Rengo es una de las más vendidas de Budamont, agrega Iveta Daniel.

“Cierto, Misiones de Rengo es la marca más vendida, porque es la que está enlistada en casi todos los supermercados de la República Checa, en Makro, Billa, Kaufland, Globus. Es la marca también que hace vino para la categoría de supermercados y gastronomía. Gracias a la relación calidad-precio hemos logrado construir una marca y hemos logrado que al consumidor checo se le grabe la marca, además que la etiqueta es muy atractiva por la cuestión de la cruz, que es muy fácil de recordar, y el cliente vuelve a comprar el vino”.

En cuanto a la conferencia que brindó en el Tour del Vino Chileno, Iveta Daniel se centró en lo que más sabe.

“Mi conferencia consistió en explicar las experiencias de nuestra empresa como importador y distribuidor de vino chileno. Otro de los aspectos que toqué fue que para las empresas importadoras hubo un gran problema, porque nos hacía mucha competencia el vino envasado aquí en Europa, se compraba directamente en cisternas y se envasaba en botellas en Europa, por lo que tenía un bajo costo y era un vino muy competitivo. Pero gracias a que el cliente sabe reconocer marcas importantes como Misiones de Rengo y vinos de mayor calidad pudimos superar ese problema”.

Otras de las marcas que distribuye Budamont son las argentinas Cuorio y Trapiche, también muy vendidas en Chequia, además de italianas, como Cielo, y francesas, como Brise de France y La Caraf, todas muy populares en el país.

16-09-2011