Alfons Mucha, artista y masón

14-08-2015

Una exposición en el palacio de Zbiroh explora la pertenencia a la masonería del conocido pintor modernista checo Alfons Mucha en combinación con la historia de los templarios.

Epopeya Eslava, foto: archivo de Radio PragaEpopeya Eslava, foto: archivo de Radio Praga Alfons Mucha, uno de los grandes pintores checos y símbolo de modernismo en las tierras checas, vivió 20 años en el palacio de Zbiroh, en Bohemia Occidental, y fue aquí precisamente donde concluyó los 20 lienzos que constituyen su obra cumbre: le Epopeya Eslava.

Precisamente tras estos muros y hasta el 30 de septiembre, los interesados podrán ahondar en la figura de Mucha y muy especialmente en su faceta de gran maestro masón. Entre los objetos expuestos encontramos por ejemplo el certificado otorgado al pintor como poseedor del rito 33 de la logia masónica, su faja ceremonial, o las joyas de las logias de las que Mucha formó parte, optó como candidato o fue acogido como huésped.

La masonería, en sus orígenes sociedad secreta, se encuentra unida a cierta mística que se supone de alguna manera heredera de la Orden del Temple, una próspera orden medieval de monjes guerreros que fue disuelta en el siglo XIV por motivos políticos, pero también por sospechas de herejía.

El palacio de Zbiroh alberga en este sentido desde armas y uniformes templarios hasta un autorretrato de Leonardo da Vinci o una de las fichas monetarias de uso interno con la que los templarios asentaron las bases del actual sistema bancario.