Malvína Schalková, cronista del ghetto de Terezín

28-06-2006

La protagonista del presente espacio, Malvína Schalková, fue una exitosa pintora, cuyos retratos estaban muy de moda en la Europa Central de principios del siglo XX. No obstante, como un relámpago irrumpió en su vida la ocupación nazi de Europa, lo cual cambió por completo el rumbo del destino de Schalková.

Malvína Schalková procedía de una familia judía checa. Sus padres eran propietarios de una tienda de libros en el centro de Praga, lo cual, seguramente, influyó a que Malvína y sus tres hermanos mayores tuvieran desde pequeños una estrecha relación hacia la literatura y el arte en general.

Además de la literatura, a Malvína le gustaba desde pequeña dibujar y mostraba gran talento para la pintura. Soñaba con estudiar un día pintura pero, al cumplir los siete años, falleció su padre y todo indicaba que su sueño se desvanecerá. Para sustentar a sus cuatro hijos la mamá de Malvína debía trabajar mucho y le era imposible pagarle a todos los estudios

Por suerte, una tía que vivía en Viena, brindó ayuda a la familia Schalková en Praga y además, ofreció pagarle a Malvína los estudios de pintura en Viena y, posteriormente, en Munich.

Al finalizar los estudios, Malvína se dedicó a dibujar retratos, así como naturalezas muertas. Dividía su tiempo entre Praga y Viena y fue en estas dos ciudades donde expuso frecuentemente su obra.

Además, Malvína se adhirió al movimiento feminista que se venía desarrollando en las primeras décadas del siglo XX. Una de sus exposiciones en Viena, en el año 1937, estuvo reservada exclusivamente a retratos de mujeres profesionales, médicas, abogadas, periodistas, etc.

Por otro lado, independientemente del origen judío de Malvína, el judaísmo no lo practicaba en forma activa. Sus tres hermanos se habían separado incluso por completo de la comunidad judía.

El ser judía se tornó peligroso para Malvína después de la llegada de Adolfo Hitler al poder en Alemania. En vista de su política de expansión, de sus planes para el dominio del mundo y del exterminio de todos los judíos, Malvína no pudo permanecer en Viena, ni tampoco en Praga. Algún tiempo estuvo viviendo en Bohemia del Norte, pero, al igual que en el caso de miles de judíos europeos, su futuro ya estaba determinado por otros.

En febrero de 1942, Malvína Schalková fue internada en el ghetto judío creado por los nazis en octubre de 1941 en la ciudad de Terezín, al noroeste de Praga. En el ghetto de Terezín le tocó a Malvína "festejar" el 18 de febrero de 1942 su sesenta cumpleaños.

A pesar de las duras condiciones en el ghetto, de la escasez de alimentos y de las enfermedades que dificultaban la vida a Malvína, ésta decidió olvidar todas las penas por medio del trabajo. Retrataba a los habitantes del ghetto y en otros dibujos reflejaba las condiciones de vida de los judíos internados en Terezín.

Los dibujos de Terezín realizados por Malvína Schalková, representan hasta hoy uno de los testimonios más elocuentes de la vida de los judíos en el ghetto. Más de un centenar de dibujos se encuentran en museos en Israel, dos forman parte de la exposición permanente en el Monumento de Terezín.

Los cuadros de Malvína realizados antes de la Segunda Guerra Mundial, se encuentran actualmente en museos y en colecciones privadas en Viena, Praga y otras ciudades del mundo.

A diferencia de su obra, Malvína Schalková, no sobrevivió la guerra. El 18 de mayo de 1944, junto con más de mil 400 judíos fue incluida en uno de los transportes de judíos y enviada al campo de exterminio de Auschwitz II-Birkenau, en Polonia.

En julio de ese mismo año, los nazis decidieron liquidar ese campo, enviando a la mayoría de sus habitantes, entre ellos también a Malvína, a las cámaras de gas. De más de 17 mil 500 judíos enviados a Auschwitz-Birkenau, sobrevivieron la guerra sólo mil 168 personas.

28-06-2006