La vida del coronel Karel Sedlácek se parece a una película de acción con trágico fin

18-05-2005

En varios libros dedicados a la Segunda Guerra Mundial aparece un personaje que se llama "Tío Tom", "Charles" o "Charles Simpson". El verdadero nombre de ese personaje era Karel Sedlácek, uno de los mejores oficiales del Servicio de Inteligencia checo.

ZurichZurich En 1936 Karel Sedlácek fue aparentemente despedido del departamento de Inteligencia del Ministerio de Defensa checoslovaco y viajó a Suiza bajo cobertura de periodista.

En realidad recababa informaciones sobre la Alemania nazi las que transmitía a Checoslovaquia a través de un emisor de radio de onda corta. Gracias al coronel Sedlácek Checoslovaquia estaba bien informada sobre los armamentos y el emplazamiento de las unidades nazis y sobre los planes del mando supremo de las tropas hitlerianas.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Sedlácek permaneció en su puesto. En Bohemia, ocupada por la Alemania nazi, vivía su esposa y su hijo, y el coronel sabía que corrían peligro. Sin embargo, también tenía presente que desde Suiza podía hacer mucho para la liberación de su país.

Sedlácek actuaba en Suiza durante la Segunda Guerra Mundial bajo otra identidad. Se llamaba Charles Simpson. Salvó para el Gobierno checoslovaco en el exilio importantes fondos depositados en el Banco Nacional de Zurich.

Hacerse con dichos fondos no fue fácil. Sedlácek protagonizó escenas propias de una película de acción. El ex cónsul general de Checoslovaquia en Zurich quería entregar el dinero depositado a los nazis. Karel Sedlácek, alias Charles Simpson, fingió estar de acuerdo.

Él y el ex cónsul tenían cada uno una de las llaves del cofre fuerte. En los subterráneos del Banco Nacional de Zurich se trabó entre ambos hombres una pelea por la posesión de ambas llaves. Sedlácek ganó, inmovilizando a su contrincante. Sacó el dinero depositado, salvándolo de esta manera para la resistencia antinazi.

Bajo la identidad de "Tío Tom", Karel Sedlácek se entrevistaba con uno de los agentes más enigmáticos de la Segunda Guerra Mundial, Rudolf Rössler, que suministraba valiosas infomaciones a los Aliados antinazis.

Rössler había conocido durante la Primera Guerra Mundial a varios oficiales alemanes idealistas que permanecían en la Wehrmacht también tras la llegada al poder de Hitler. Pensaban que así podrían luchar contra el nazismo por otros medios. Precisamente este grupo de oficiales suministraban a Rössler a Suiza informaciones del Estado Mayor de Hitler.

Karel Sedlácek servía en Suiza de enlace entre Rössler y la red clandestina de operadores de radioemisores que transmitían las informaciones a los Aliados antinazis. Las recibían tanto los ingleseses como el Servicio de Inteligencia soviético. Los historiadores rusos han confirmado que dichas informaciones posibilitaron a los mandos soviéticos realizar operaciones que los alemanes no habían esperado.

Terminó la Segunda Guerra Mundial. El coronel Karel Sedlácek fue nombrado agregado militar checoslovaco en Berna. Cuando llegaron en febrero de 1948 al poder los comunistas checoslovacos, Sedlácek fue destituido de su cargo y regresó con su familia a la patria.

Fue nombrado comandante de la guarnición de Karlovy Vary, puesto que ocupó hasta 1950. A principios de ese año fue arrestado por el régimen comunista juntamente con su esposa.

Marie Sedláckova relató posteriormente: "Escuché muchas veces los gritos de mi marido, torturado durante los interrogatorios".

La señora Sedlácková fue puesta en libertad y ya que no tenía ninguna noticia sobre su marido, se dirigió a la Oficina del Presidente de la República, solicitando que se le comunicase la razón de su encarcelamiento y su paradero.

"Pasados algunos meses recibí la noticia de que estaba internado en el sanatorio psiquiátrico de Bohnice. Mi marido no aguantó las torturas físicas y los sádicos métodos de los interrogatorios y enloqueció, aunque antes de su encarcelamiento gozaba de óptima salud física y psíquica", rercordaba Marie Sedlácková el trágico fin del hombre que ayudó a los Aliados a ganar la Segunda Guerra Mundial.

18-05-2005