Bohdan Chudoba

06-09-2000

Uno de los tres mejores historiadores checos de orientación católica del siglo XX es Bohdan Chudoba. Junto con Josef Pekar y Zdenek Kalista integra un grupo, cuyo legado historiográfico fue totalmente anatematizado por el antiguo régimen comunista hasta 1989.

Bohdan Chudoba - nacido el 21 de noviembre de 1909 en la metrópoli morava de Brno y fallecido el 2 de enero de 1982 en Madrid - desarrolló sus actividades científicas y políticas desde mediados de la década del treinta hasta 1948 en la antigua Checoslovaquia, y posteriormente en EEUU y España. Tanto en su patria como en el exilio desempeñó el papel de pensador marginado y controvertido. En su condición de integralista católico, renuente a los compromisos ideológicos, se granjeó la animadversión de todas las izquierdas euroamericanas liberalistas y marxistas. Y su legado historiográfico ha seguido provocando malestar. Pese a ello, es una parte muy importante del pensamiento histórico, social y cultural de la nación checa en la época moderna.

El padre de Bohdan - Frantisek Chudoba - logró un gran prestigio científico en los primeros decenios del siglo XX como crítico literario, anglista y catedrático en la Universidad Masaryk, de la metrópoli morava de Brno. Se hizo célebre, principalmente, como autor de una nutrida monografía sobre William Shakespeare. Su hijo Bohdan estudió filología e historia en la misma universidad, visitando paralelamente los archivos de Londres, Oxford, Viena, Roma, París y Madrid. En la Universidad real de la capital española se doctoró en 1933.

Influído notablemente por el pensamiento del famoso filósofo español, Miguel de Unamuno, se despidió definitivamente del concepto de la historiografía como ciencia positivista que respeta sólo la cadena de causas y efectos. Por lo tanto, Bohdan Chudoba optó a favor del pensamiento vivo de "la carne y los huesos" - como solía decir Unamuno - y de la defensa de la verdad.

No es de extrañar entonces que además de la historia le interesara también la literatura. Publicó un sinúmero de traducciones del inglés, alemán, español y otros idiomas, escribiendo asimismo poemas y novelas. Pero a diferencia de su padre Frantisek que era protestante, no prefirió el mundo inglés sino el hispano que, tras su conversión al catolicismo, pasó a serle más cercano. Desde principios de los años treinta se desempeñó también como periodista, y entre 1946 y 1948 como diputado del democristiano Partido Popular en la Asamblea Nacional de Checoslovaquia. Después del golpe de Estado comunista, en febrero de 1948, abandonó el país en condiciones muy dramáticas. Una gran ayuda le prestó el cardenal Giovanni Martini, y posteriormente el Papa Pablo Sexto.

Desde 1954 hasta 1965 colaboró con la redacción checa de la Radio Exterior de España que transmitía en aquel entonces desde Austria y Alemania Occidental. En 1964 los líderes del exilio checoslovaco proporcionaron a Chudoba, a iniciativa del socialdemócrata sudetoalemán Wenzel Jaksch, una beca para la elaboración de un nuevo manual de la historia checa. Lo curioso es que el autor tuvo muchos problemas con su publicación, que fue postergada por razones ideológicas. La orientación anticomunista y antinazi, impregnada de una gran dosis de antiamericanismo, antigermanismo, así como de antiprogresismo y antimodernismo católicos era inaceptable, incluso, en la Europa Occidental de entonces.

Partiendo desde 1940 del concepto del orden social cristiano, Bohdan Chudoba insistía en que la mayor tentación diabólica de la humanidad se había sintetizado en Hitler y Stalin, así como en el comunismo, el nazismo y el liberalismo. Basado en ese concepto, Chudoba rechazaba también el legado de los primeros presidentes checoslovacos, Masaryk y Benes. A las potencias occidentales que lucharon contra Hitler en cooperación con Stalin las criticaba por haber puesto a convivir al diablo con el demonio. De ahí también las simpatías de Chudoba hacia Francisco Franco, que no puede compararse ni con Hitler, ni con Mussolini ni con Stalin.

En lo que se refiere a la hispanística checa, Bohdan Chudoba fue uno de los principales protagonistas de las relaciones mutuas basadas en el universalismo católico. En 1945 publicó la célebre monografía "Los españoles en la Montaña Blanca", en la que analiza la política española en Bohemia y Moravia desde los tiempos de Carlos V hasta la Guerra de los Treinta Años. "Montaña Blanca" se llama uno de los suburbios de Praga, donde en 1620 tuvo lugar la batalla en la que los estamentos protestantes checos fueron derrotados por la Liga Católica. En 1969 salió en EEUU, y posteriormente en España, la segunda versión de la monografía. Esta segunda edición lleva por título: "España y el Sacro Imperio Romano 1519-1643".

Bohdan Chudoba sostiene: "Con la derrota de los protestantes en la batalla de la Montaña Blanca, quedaron Bohemia y Moravia sometidas a la Casa de Austria y conservadas para la religión cristiana. Aunque devastadas por los suecos durante la Guerra de los Treinta Años, las tierras checas se han abierto a un influjo profundo de la cultura española. La estatua milagrosa del Niño Jesús de Praga, llevada de España por Doña María Manrique de Lara, y colocada después en la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en Praga, ha llegado a ser un símbolo de nuevo florecimiento cultural del país de San Wenceslao."

06-09-2000