‘Nos Vemos, Papá’, un drama mexicano de muerte y locura

11-07-2012

La repentina pérdida del padre y la enfermiza relación afectiva que con él mantenía su hija es la trama de ‘Nos Vemos, Papá’, drama psicológico de la directora mexicana Lucía Carreras que presentó en Karlovy Vary, donde optaba a llevarse el Globo de Cristal como mejor película. La realizadora analizó el filme para Radio Praga junto a su protagonista, Cecilia Suárez.

Cecilia Suárez y Lucía CarrerasCecilia Suárez y Lucía Carreras Con el dolor, la confusión y el vacío tras la muerte de un ser querido y cercano comienza ‘Nos Vemos, Papá’, ópera prima de Lucía Carreras como directora que, tras ser estrenada en el Festival Internacional de Cine de Morelia, fue presentada al otro lado del Atlántico en Karlovy Vary.

A partir de ahí, se empieza a descubrir el significado que tenía para Pilar, a quien encarna Cecilia Suárez, la figura de su padre, un argentino emigrado a México, con quien seguía conviviendo en la casa familiar de siempre.

Pero en ‘Nos Vemos, Papá’, película pausada, visual, no todo está cerrado. Es el espectador el que tiene que sacar sus propias conclusiones, explica la directora Lucía Carreras.

“Yo creo mucho en el espectador y no me gusta subestimarlo. Me gusta mucho pensar que el espectador es un ente muy inteligente capaz de dar lectura a las cosas. A mí el cine digerido, como para un pajarito, que casi tú se lo masticas y se lo das en el piquito, la verdad, no me gusta. Yo creo que en ‘Nos Vemos, Papá’ la historia se narra. Hay muchos elementos que quedan en el subtexto, entre líneas o en lo que el espectador termina de construir y a mí me pareció un acierto del guión y de la película. Siento que le ayuda a la película el no dar todo por hecho, llenarlo todo de información”.

‘Nos Vemos, Papá’‘Nos Vemos, Papá’ Sobre el personaje de Pilar, la hija, recae prácticamente toda la película. Para Lucía Carreras, este papel es de los que serán recordados de la carrera de Cecilia Suárez. La realizadora está más que orgullosa del trabajo que ha realizado la actriz.

“La sobriedad de los diálogos tiene que ver con que creo que el personaje es así, es un personaje introspectivo, introvertido, y que no necesita decir mucho. Y bueno, la actuación de Cecilia lo soporta. Creo que lo que Cecilia logró construir con los ojos, y no te digo manos, cara y lo demás… Solo con los ojos dice muchísimo más, y el espectador lo logra leer. Yo quería hacer una película sutil, que nada fuera recargado ni de diálogos, ni de actuaciones, ni una construcción enredadísima de la historia. No es eso. Es una niña a la que se le muere el papá y empieza a vivir en un mundo imaginario para llenar ese vacío y ese anhelo que le genera la ausencia de este hombre”.

La idealización de la figura paterna llevada al extremo, el complejo de Electra en una treintañera, la negación de la realidad fuera del mundo que Pilar comparte con su padre, son elementos que el espectador debe juzgar hasta qué punto son normales o enfermizos. No será la directora y guionista quien lo haga.

“Evidentemente hay cuestiones patológicas en la historia. No va sobre eso, pero para construir un personaje con estas características inevitablemente entras en cuestiones patológicas. Nuestra relación previa con el padre tiene una patología, porque en una mujer que se queda viviendo a cuidarlo de alguna manera, hay una cuestión patológica, si lo quieres ver así. Pero insisto, yo no juzgo a mis personajes, yo no puedo trabajar con un personaje si lo estoy juzgando, si le estoy poniendo la etiqueta de que es un personaje enfermo o algo así. Yo creo que con lo que yo trabajo es con las características que el personaje tiene dentro de la historia, fuera de la historia, y cómo actúa entonces. Y en ese sentido pues no sé si es justo o no, incongruente o no…”.

Cecilia SuárezCecilia Suárez La actriz Cecilia Suárez tiene su propia opinión de Pilar, que difiere de la de la directora.

“Yo creo que es una película que habla mucho sobre la pérdida, y sobre cómo la pérdida muchas veces transforma nuestro corazón y también nuestro pensamiento. También sobre el poder que ejerce el significado que le damos a la pérdida. Yo tengo una distancia con la opinión de Lucía porque sí creo que es una película que habla también de la salud mental. Yo venía de hacer una serie que hablaba justamente de eso, entonces venía con mucha información de cómo construir, si quieres llamarlo así, desviación mental, sobre lo que le está pasando. Me parece importante abordarlo. Si quieres dolor o vacío interno, qué es lo que sucede cuando la gente toma esa decisión, y hacer la pregunta de si es una decisión o no es una decisión”.

En el personaje de Pilar se ahonda más viendo su relación con su hermano y otros familiares, que intentan ayudarle. Relaciones familiares algo crudas por otra parte, explica Lucía Carreras.

“La única relación con la que tiene una conexión real es con el papá, y luego con el hermano, porque sí se ve que con el hermano en algún momento hay esta conexión. Y con la sobrina también, que es más inocente o natural que resto. A mí sí me gusta sentir que son relaciones del tipo, digamos, que nos tenemos que llevar así, de esta manera, y quería plantear esto sobre la familia como una crítica mía. O sea, las familias plantean las relaciones así, y entonces jugamos a que somos una familia, que nos queremos mucho pero realmente no nos estamos escuchando, ni nos estamos entendiendo, ni nos hemos visto nunca. Por eso el hermano descubre el universo de Pilar con su diario. Descubre que su hermana tenía una vida que el jamás intentó entender”.

Tras su paso por Karlovy Vary, ‘Nos Vemos, Papá’ llegará por fin a los cines mexicanos este mes de octubre.

11-07-2012