El verano de 2018 fue el más cálido desde las mediciones regulares

Los veranos de 2018 y 2003 fueron los más calurosos en la República Checa desde 1961, cuando los meteorólogos comenzaron a medir las temperaturas promedio regularmente.

Según el Instituto Hidrometeorológico Checo (ČHMÚ), la temperatura promedio para los meses de junio, julio y agosto fue de 19.3 grados Celsius, 2.3 grados más alta que la media de los veranos de 1981 hasta 2010.

El Instituto anunció que el verano de 2018 fue el más cálido jamás medido en el Klementinum en Praga, que tiene la estación de medición más antigua de la República Checa, encargada en 1775.