Zeman: “Un sospechoso de terrorismo islámico merodea por Chequia”

11-01-2017

Un magrebí sospechoso de colaboración con el terrorismo islámico se halla en la República Checa, los informes de los servicios secretos son poco de fiar, el Estado no debería advertir sobre las páginas web con desinformación, los impuestos no deberían bajar. Estas son algunas de las opiniones del presidente checo, Miloš Zeman, durante la entrevista anual concedida a la Radiodifusión Checa.

Miloš Zeman, foto: Filip Jandourek, ČRoMiloš Zeman, foto: Filip Jandourek, ČRo El presidente checo, Miloš Zeman, destaca por ser un mandatario polémico, propenso a las declaraciones incendiarias. En la entrevista anual concedida a la Radiodifusión Checa, el mandatario se expresó entre otros temas sobre el superávit presupuestario del país, la lucha contra la desinformación procedente presuntamente de países como Rusia y China, la eficacia de los servicios secretos o la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Que el público elija

Recientemente Miloš Zeman calificó de censura el plan del Ministerio del Interior de establecer una oficina para la detección de páginas web que promuevan información fraudulenta o desinformación. El presidente considera que se perjudicaría injustificadamente a muchos portales de noticias.

“La gente, que no es idiota, fuera de ciertos políticos y periodistas, tiene que elegir sola entre estos servidores, escuchar sus argumentos y decidir quién tiene mayor probabilidad de tener razón. Lo que el ministro Chovanec propone es que 15 funcionarios tengan el monopolio de la verdad, y además en asuntos a menudo muy complicados en los que no se aclaran ni los propios expertos”.

De acuerdo con Zeman, la información realmente peligrosa es la clasificada, y a esa no tiene acceso el público ni la futura oficina contra el Terrorismo y Amenazas Híbridas. El jefe de Estado puso como ejemplo una reciente información confidencial.

Miloš Zeman en entrevista con Michael Rozsypal, foto: Filip Jandourek, ČRoMiloš Zeman en entrevista con Michael Rozsypal, foto: Filip Jandourek, ČRo “La información que es realmente peligrosa para la seguridad de la República Checa es casi siempre publicada por los servicios se información, a los que estos funcionarios no van a tener acceso. De otra manera violarían la ley. Ahora mismo acabo de leer cuatro cables. Según uno de ellos merodea por nuestro país cierta persona del Magreb, no puedo revelar su nombre, que es sospechoso de colaboración con organizaciones terroristas islámicas. ¿Cree de verdad que esta información la va a tener la dirección de esa oficina? Por supuesto que no”.

Ante la constatación de que los servicios secretos checos alertan de actividades de desinformación por parte de Rusia y China, Zeman argumentó que cada país, incluyendo por ejemplo a Estados Unidos, defienden y promocionan sus puntos de vista, y que además la información de los servicios de inteligencia no siempre es de fiar.

En el mismo sentido reaccionó ante las alertas de ciberataques a cargo de hackers pagados presuntamente por Moscú. El presidente checo, que es acusado por varios medios de comunicación, como por ejemplo el New York Times, de servir a intereses rusos, puso como ejemplo los informes de la CIA que alertaban de que Irak disponía de armas de destrucción masiva.

“Colin Powell acabó hablando sobre esto muy convincentemente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y al final se demostró que se trataba de un embrollo. A diferencia de Helmut Kohl, que era conocido por tirar los informes de los servicios secretos (Bundesnachrichtendienst) a la papelera sin leerlos, yo cuando era primer ministro leía cuidadosamente los informes de nuestros servicios de inteligencia y después los tiraba a la basura”.

Zeman despreció consecuentemente las sospechas de los servicios secretos estadounidenses de que Rusia pudiera haber influido mediante hackers en las elecciones presidenciales que acabaron con la victoria de Donald Trump. Negó asimismo que algo parecido pudiera pasar en Chequia.

Trump: contra la inmigración ilegal y el terrorismo

A propósito del presidente electo de Estados Unidos, con quien Zeman mantiene una buena sintonía, el jefe de Estado valoró así su potencial contribución a los intereses de la República Checa.

Miloš Zeman, foto: Filip Jandourek, ČRoMiloš Zeman, foto: Filip Jandourek, ČRo “Creo que ante todo deberíamos preguntarnos qué es lo que aportará a la política mundial. Yo diría que más energía, más presión, una postura más dura hacia el terrorismo islámico y contra la inmigración ilegal. Y porque la República Checa expresa su desacuerdo con el terrorismo islámico y la inmigración ilegal, por ejemplo con el tema de las cuotas de migración, pues es lógico que esto ayude a las posturas de la República Checa, en su caso del Grupo de Visegrád”.

Acerca del presunto aislacionismo que algunos analistas ven en el lema de Trump de “América en primer lugar“, Zeman arguyó que en la actualidad mantener la supremacía de Estados Unidos significa precisamente lo opuesto al aislacionismo, es decir, una mayor intervención en asuntos internacionales.

No es el momento de bajar impuestos

Durante la entrevista, Zeman, que además de haber sido primer ministro en su día es de profesión economista, se pronunció también sobre una de las principales polémicas de hoy día en la República Checa: el superávit en el presupuesto estatal de 2016.

El presidente señaló que el fenómeno se debe, además de al buen momento económico, a la adecuada gestión del Ministerio de Finanzas, y rechazó la idea de que, a pesar de la bonanza, sea el momento de bajar los impuestos.

“Yo formo parte de los partidarios de un aumento de impuestos. El motivo es que soy defensor del llamado modelo escandinavo de estado social, y como se sabe, los estados escandinavos tienen la mayor carga fiscal de Europa y al mismo tiempo la mayor competitividad y los mejores resultados en campos como la sanidad, la educación o la ciencia e investigación”.

El mandatario argumentó que la mano de obra seguía siendo barata en Chequia, por lo que no se justifica un descenso de la tributación salarial, y que el aumento de los sueldos es un asunto que corresponde más bien a las empresas, y no al Estado.

11-01-2017