Víctimas de esterilizaciones forzosas luchan por recibir indemnizaciones

06-08-2019

Una comisión parlamentaria checa ha alzado la voz para pedir que las víctimas de esterilizaciones forzosas que se produjeron durante varias décadas en el país puedan recibir una indemnización.

el Ministerio de Salud, foto: Björn Laczay CC BY 2.0el Ministerio de Salud, foto: Björn Laczay CC BY 2.0 Una directriz del Ministerio de Salud que tuvo vigencia entre los años 1971 y 1993 permitió que se produjeran en la entonces Checoslovaquia numerosos casos de esterilizaciones forzosas, ya que la ley daba autoridad a los médicos para llevar a cabo estas prácticas sin la autorización de los pacientes.

A menudo, se apelaba a la necesidad de proteger la salud de la madre y se decía que otro parto pondría en peligro su vida. Pero detrás de muchas de estas historias se escondía algo más controvertido, ya que un gran número de los pacientes eran gitanos.

El actual viceministro de Salud, Radek Policar, explicó para la Televisión Checa que existen pruebas que demuestran que hubo intervenciones que nada tenían que ver con la salud.

“Desgraciadamente tenemos constancia de que hubo casos en que se hizo por razones étnicas, en este caso limitar la reproducción de la población gitana. Pero también hubo casos relacionados con la salud, donde los médicos consideraban que otro embarazo podía poner en peligro la salud de la madre y la esterilizaban sin su permiso”.

Radek Policar, foto: Archivo del Ministerio de Salud ChecoRadek Policar, foto: Archivo del Ministerio de Salud Checo Uno de estos casos lo vivió Radka Hančilová, quien tenía un hijo y a la que le habían ofrecido la esterilización varias veces, pero siempre se había negado.

En el parto de su segundo hijo, donde hubo que realizar una cesárea, los médicos utilizaron dicha intervención para esterilizarla sin su consentimiento.

“Lo había rechazado varias veces. Aun así, me desperté de la anestesia y había sido esterilizada”.

Algo similar le sucedió a Elena Gorolová, quien con 21 años tuvo un parto por cesárea, y a la que los médicos también esterilizaron aprovechando dicha intervención. Como la señora Gorolová contó para la Televisión Checa, fue una experiencia traumática.

“Nunca más iba a tener hijos. Empecé a llorar, en ese momento tenía 21 años y no era consciente de que eso era algo para toda la vida”.

Varias de las víctimas llevan muchos años luchando para que se reconozcan las injusticias que sufrieron. Por ejemplo, Elena Gorolová expuso su caso ante la ONU en 2006, y el hospital que esterilizó a Radka Hančilová reconoció que su actuación fue ilegal, aunque los hechos ya habían prescrito.

En 2009, el entonces primer ministro checo, Jan Fischer, se disculpó en nombre del Estado frente a algunas de las víctimas. Pero estas siguen sin recibir una compensación por lo sucedido.

Elena Gorolová, foto: Archivo del Instituto Europeo para la Igualdad de GéneroElena Gorolová, foto: Archivo del Instituto Europeo para la Igualdad de Género Ahora, la Comisión Parlamentaria para Familia, Igualdad de Oportunidades y Minorías Étnicas junto con el Ministerio de Salud han acordado estudiar la posibilidad de ofrecer unas indemnizaciones, para lo que sería necesaria una nueva propuesta de ley.

Algunos abogados ya están preparando una propuesta y algunos diputados apoyan este debate. Sobre ello habló la abogada y experta en Derechos Humanos Monika Šimůnková.

“Nos gustaría que un mecanismo de indemnizaciones sea aprobado por la Cámara Baja. Lo mejor sería que se trate de una propuesta parlamentaria”.

Uno de los puntos más difíciles para las víctimas será demostrar frente a la comisión que estas intervenciones fueron ilegales.

Según distintos datos, se estima que entre 500 y 1000 personas sufrieron estas esterilizaciones forzosas. En su mayoría se trataba de mujeres, aunque también hubo hombres.

06-08-2019