Václav Klaus sobre las relaciones checo-eslovacas y la UE

11-10-2000

El presidente de la Cámara de Diputados del Parlamento checo, Václav Klaus, realizó como tal su primera visita oficial a Eslovaquia. En la agenda de deliberaciones con los políticos eslovacos no figurana ninguna cuestión clave, sin embargo, los analistas consideran dicha visita como un importante aporte a la profundización de las relaciones checo-eslovacas.

Václav Klaus había visitado por última vez la metrópoli eslovaca en febrero de 1993, cuando desempeñaba el cargo de Primer Ministro. Según declaró el lunes pasado en Bratislava, las complicadas relaciones checo-eslovacas tras la división oficial de la Federación Checoslovaca el primero de enero de 1993 le imposibilitaron visitar a Bratislava antes.

En esta relación, Václav Klaus explicó que su visita actual tenía un carácter oficial y que por lo tanto no consideraba oportuno entrevistarse también con el ex Primer Ministro eslovaco, Vladimír Meciar, con el que protagonizó hace ocho años los procesos encaminados a la división de la desaparecida Checoslovaquia. Pero al mismo tiempo, Klaus rechazó la moda de las críticas unilaterales contra Meèiar, resaltando que a diferencia de otros políticos eslovacos, Vladimír Meèiar no fue un cerrado partidario de la separación estatal de las naciones checa y eslovaca.

Tras sus deliberaciones con los representantes constitucionales de Eslovaquia, Václav Klaus impartió en el Castillo de Bratislava una conferencia sobre los procesos integracionistas y desintegracionistas en la Europa contemporánea en sus contextos económicos. Klaus se refirió principalmente a la asimetría existente entre los intereses de los países miembros de la Unión Europea y los países que aspiran a integrarse en ella. Según Václav Klaus, la ampliación de la Unión Europea no se realizará a partir de conceptos filosóficos, sino precisamente de los intereses.

Además de su euroescepticismo, el político checo expresó asimismo reservas críticas respecto a la reciente reanimación de la colaboración de Chequia, Eslovaquia, Hungría y Polonia en el marco del Grupo de Visegrád, calificándole de agrupación inútil, a diferencia del Tratado Centroeuropeo de Libre Comercio, CEFTA.

11-10-2000