Tres partidos proclamaron "estado de alerta" preelectoral

Mirek Topolánek y Miroslav Kalousek (Foto: CTK)

Este fin de semana transcurrió bajo signos de agitación en el escenario político checo. Tres partidos parlamentarios se reunieron para acordar su táctica para las próximas elecciones parlamentarias.

Mirek Topolánek y Miroslav Kalousek  (Foto: CTK)
El opositor Partido Cívico Democrático reeligió a su líder Mirek Topolánek, quien conquistó más del 90 por ciento de los votos. Los delegados en el congreso eligieron también a cinco vicepresidentes.

Mirek Topolánek está convencido de que con el nuevo equipo conducirá el partido hacia la victoria en las elecciones parlamentarias en 2006.

"Se trata de personas con altas cualidades. Me siento satisfecho porque el equipo del que dispongo representa una garantía para nuestra victoria en los comicios y para un futuro gobierno fuerte y capaz".

Mirek Topolánek  (Foto: CTK)
Topolánek no ocultó su convicción de que, tras los comicios, su partido asumirá el poder en el país.

La reelección de Topolánek no fue sorpresiva para el gubernamental Partido Socialdemócrata. Esa formación política se reunió este fin de semana para analizar la derrota sufrida en las elecciones senatoriales y regionales. Sin embargo, el líder socialdemócrata, Stanislav Gross, no dio explicaciones por el fracaso electoral, sino que proclamó la lucha contra los críticos dentro del partido y acusó de pasividad a los diputados socialdemócratas. Gross anunció asimismo que su partido prevé sembrar de espinas el camino del Partido Cívico Democrático hacia el poder.

Los comunistas criticaron la elección de Mirek Topolánek a la cabeza del Partido Cívico Democrático. En su sesión, celebrada el sábado en Nymburk, Bohemia Central, el vicepresidente de los comunistas, Jirí Dolejs, opinó que Topolánek, como eventual futuro primer ministro, no traerá al país nada positivo.

"El Partido Cívico Democrático, y la derecha como tal, no tiene qué ofrecer. La República Checa necesita un gobierno orientado a la izquierda. Y ello más aún de lo que es capaz el actual gobierno de coalición".

Los líderes del Partido Comunista decidieron cambiar radicalmente la táctica electoral. Para este fin, coincidieron en la necesidad de cambiar su imagen ante los electores, y a tal fin proclamaron distanciarse de los crímenes cometidos por el régimen comunista en los años 50 y durante la ocupación soviética en 1968. El líder del partido, Miroslav Grebenícek, destacó además que es imposible continuar dividiendo la sociedad entre los ricos y la "clase trabajadora". "La realidad actual es ya totalmente distinta", subrayó Grebenícek. Insistió en que la campaña electoral de los comunistas debe ser más ofensiva, visible y moderna.