Tres muertos y varios enfermos graves por ingerir aguardiente ilegal

10-09-2012

Tres personas han perdido la vida y varias se encuentran en estado grave intoxicadas por metanol. La Policía ha inculpado a un hombre en Havířov por la distribución del aguardiente ilegal que ha afectado a al menos diez personas. Uno de ellos ha perdido la vista.

Foto: ČTKFoto: ČTK Un hombre y una mujer de 59 años fallecieron el pasado jueves en el Hospital de Ostrava intoxicados por alcohol metílico (metanol) como resultado de una mala destilación. Después, otro hombre de 62 años moría en su domicilio por la misma razón.

Hay al menos otras siete personas en estado grave en varios hospitales de todo el país, pero especialmente en Moravia, de los que algunos ya han podido ser desintoxicados.

Sin embargo, importantes lesiones quedan a menudo de por vida, explica Robert Bocek, director médico del departamento de Anestesiología y Reanimación del Hospital de Havířov.

Robert Bocek (Foto: ČTK)Robert Bocek (Foto: ČTK) “La amenaza de daños permanentes es por desgracia muy real. Las consecuencias por una intoxicación por metanol son más graves cuanto más se tarda en comenzar su tratamiento, y aquí tenemos pacientes que han acudido al hospital varios días después de la ingesta. Por el momento no podemos concluir cuáles serán las consecuencias”.

El único paciente del que se tiene noticia fuera de Moravia, un hombre ingresado en Příbram, ha perdido la visión, informaron este lunes fuentes hospitalarias. Esa es una de las lesiones más habituales de los que sobreviven a la intoxicación.

Un hombre de 36 años de Havířov, en el norte de Moravia, está en prisión preventiva desde este domingo acusado de delito contra la vida y la salud al vender el alcohol en mal estado en un puesto callejero.

Para conocer el alcance total del aguardiente destilado y distribuido de forma ilegal, así como el número final de víctimas, es aún pronto. Durante el fin de semana no ha parado el goteo de informaciones sobre nuevos afectados, y aunque no en todos los casos se puede de momento asegurar su relación, estos se extendieron también por el sur de Moravia.

El metanol no se puede distinguir por el gusto del etanol, que es el que contienen las bebidas alcohólicas. Los primeros síntomas son los mismos que los de una borrachera, así que el que los padece no puede saber que está envenenado y corre peligro de muerte.

Después, de los riñones surgen sustancias que afectan a todo el organismo, dañando especialmente el nervio de la vista y los tejidos, que reciben poco oxígeno.

Aproximadamente un día después de la ingesta comienzan los primeros síntomas distintivos: dolor de cabeza, problemas de visión, de respiración, adormecimiento y se puede caer inconsciente o en coma.

El tratamiento se hace con alcohol etílico (etanol) que hace de antídoto. Por eso los efectos del metanol son menores si además se ha bebido alcohol normal.

Aparte de la ceguera, las secuelas que pueden quedar para siempre son problemas al caminar, de memoria, parkinson y parálisis.

10-09-2012