Tienen más de 90 años y siguen estudiando

27-02-2020

Tienen más de 90 años y todavía van a clases. Cada vez son más los checos que se suman a los programas de aprendizaje permanente para adultos. Muchos aseguran que la curiosidad y las ansias de aprender les ayudan a prolongar la vida.

Foto ilustrativa: geralt / Pixabay CC0Foto ilustrativa: geralt / Pixabay CC0 En Chequia existe una amplia oferta de materias para estudiantes de la tercera edad. A los cursos asisten personas que, por ejemplo, desean saber cómo han avanzado sus antiguas profesiones o bien quieren aprender cosas totalmente nuevas.

La estudiante Libuše Mirčevová, de 92 años, contó su experiencia a la Televisión Checa.

“Me inscribí en un curso sobre el arte fuera de Europa. Viajamos a Ciudad de México. Después nos trasladamos a Yucatán y de hecho todos los días conocimos un lugar diferente”.

Libuše Mirčevová es ingeniera de profesión y toda su vida se dedicó a la bioquímica, pero según dijo en el mundo hay muchas cosas maravillosas que desea conocer. Para el verano se inscribió en un curso de psicología.

Foto ilustrativa:  Lenka Nechvátalová, ČRoFoto ilustrativa: Lenka Nechvátalová, ČRoDana Steinerová, directora del Centro de Aprendizaje Permanente de Praga, empezó este tipo de cursos en los años 80 que dieron el impulso a las Universidades de la Tercera Edad.

Steinerová acota que en su centro se imparten cursos muy similares a los que ofrecen las universidades públicas: psicología, arte, historia y técnicas para mejorar la memoria.

A pesar del creciente interés por los cursos de aprendizaje para mayores, Steinerová subraya que en la mayoría de los casos se trata de personas que adquirieron hábitos de estudio e inquietudes por el conocimiento durante su juventud. En este momento solo el 3 % de los ancianos checos busca los cursos.

Para los pensionados los cursos tienen un valor añadido, además de aprender cosas nuevas y ejercitar el cerebro, mantienen la vida social. Se hacen de nuevos amigos, asisten a eventos públicos y se juntan con gente con la que tienen mucho en común. En el semestre de invierno, el Centro de Aprendizaje Permanente de Praga contó con 15 estudiantes de más de 90 años de edad.

Además de la asistencia a cursos aprendizaje permanente, los ancianos checos son cada vez más activos en otros campos como el deporte, los viajes y tratan de continuar trabajando el mayor tiempo posible.

De acuerdo con informaciones de la Organización Mundial de la Salud, el envejecimiento de la población puede considerarse un éxito de las políticas de salud pública y el desarrollo socioeconómico, pero a la vez constituye un nuevo reto para las sociedades modernas afectadas por la disminución de la natalidad.

27-02-2020