Republica Checa criticada por castración de delincuentes sexuales

A pesar de las críticas del Comité contra la Tortura del Consejo de Europa, la República Checa asegura que seguirá practicando la castración de delincuentes sexuales. Los expertos del Comité denuncian que se trata de un tratamiento degradante, pero las autoridades checas rechazan semejantes acusaciones.

El Comité contra la Tortura del Consejo de Europa criticó a la República Checa por practicar castraciones quirúrgicas contra abusadores sexuales e instó a las autoridades a poner fin a tan “degradante” práctica.

El Gobierno checo rechaza las críticas y asegura que el procedimiento se ajusta plenamente a las leyes vigentes en el país, y que la castración quirúrgica se da con el pleno consentimiento del afectado.

La ministra de Salud, Daniela Filipiová, dice que todo se lleva a cabo de manera correcta y respetando las normas nacionales e internacionales

“Estoy segura de que no tenemos nada que temer. Todo transcurre en el marco de la ley y del respeto de los derechos humanos”, subrayó la ministra.

En el informe del Comité contra la Tortura se sostiene que “la castración quirúrgica es una intervención mutilante, irreversible y no puede ser considerada de necesidad médica en el contexto del tratamiento a los abusadores sexuales”.

No obstante, la postura del Gobierno es respaldada por sexólogos y especialistas checos, como es el caso de Martin Hollý, director del Centro Psiquiátrico Bohnice, en Praga.

“Creo que es bueno disponer de semejante posibilidad y ofrecerla a los pacientes. Años después, al referirse a la intervención, muchos de ellos aseguran que no lamentan la decisión tomada”, indicó el especialista.

La comisión de expertos que elaboró el informe alerta sobre el hecho de que muchas veces el contexto en que se ofrece la intervención quirúrgica, es cuestionable, porque los pacientes o delincuentes la aceptan porque creen que es la única manera para reducir su condena.

En el informe del Comité contra la Tortura del Consejo de Europa se recuerda que los efectos físicos de ese tipo de la castración son “irreversibles” y tienen consecuencias “directas e indirectas” en la salud mental de los pacientes.