Presidente Havel buscará liberación de ciudadanos checos detenidos en Cuba

18-01-2001

El presidente Václav Havel buscará apoyo internacional para conseguir la pronta liberación de los dos ciudadanos checos encarcelados en Cuba por supuestas actividades de espionaje. El diputado Ivan Pilip y el antiguo líder estudiantil Jan Bubenik fueron detenidos el viernes pasado por reunirse con opositores al régimen de Fidel Castro.

Ivan PilipIvan Pilip

El presidente checo, Václav Havel, anunció este miércoles su decisión de intervenir a favor de los ciudadanos checos arrestados en Cuba. Por el momento Havel se negó a dar detalles al respecto, pero fuentes cercanas a la presidencia de la república no descartan que el mandatario pida respaldo al Papa Juan Pablo II.

El viceministro de RR.EE. checo, Hynek Kmonicek, insistió en que Cuba no había respondido este miércoles de manera oficial las notas de protesta enviadas por Praga a la Habana.

"Insistimos en que Cuba debe poner en libertad a los ciudadanos checos, y que cuanto antes explique por qué fueron detenidos", dijo el viceministro Kmonicek.

A las constantes consultas de los medios de comunicación checos, sobre la situación del diputado Pilip y de su compatriota Bubenik, el ministerio de RR.EE. cubano insiste en que toda la información se encuentra en el diario oficial Granma, que escribió:

"Los que de forma grosera violan nuestras leyes y tratan de conspirar contra la revolución no tienen derecho a impunidad alguna, sean cuales fueren sus cargos y rangos" se dice en la prensa oficial del Gobierno cubano.

El encargado de negocios de la República Checa en Cuba, Josef Marsícek, se entrevistó este miércoles en la Habana con el viceministro de RR.EE. cubano, Jorge Suárez, quien le comunicó que las protestas checas son inaceptables. Suárez citó prácticamente al diario Granma al asegurar que los checos mantienen una postura soberbia y arrogante

Por su parte, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de diputados, Lubomir Zaorálek, denunció que la Habana no cumple sus compromisos, por lo que resulta indispensable que la comunidad internacional ejerza presión sobre el Gobierno de Castro.

"Cuba violó los acuerdos y compromisos internacionales, es por ello que insistimos en que debe respetarse el derecho internacional", acotó el diputado Zaorálek

La crisis diplomática entre Praga y la Habana parece tener sus orígenes en la postura que optó el año pasado la República Checa al proponer una declaración de condena contra Cuba ante la ONU, por la violación de los derechos humanos y la persecución de los disidentes políticos.

El presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes de EE.UU., Henry Hyde, criticó enérgicamente el arresto de los ciudadanos checos por el supuesto delito de reunirse en Cuba con opositores al régimen de Castro, y recomendó al gobierno de Cuba que "debería poner fin a este espectáculo y dejar en libertad a los ciudadanos checos".

18-01-2001