Praga se prepara para su primer metro sin conductor

La nueva línea D del metro de Praga, actualmente en construcción, contará con un sistema de vehículos sin conductor. Para ello hará falta un cambio legislativo

Visualización de la lídea D del metro praguense, fuente: ČTVisualización de la lídea D del metro praguense, fuente: ČT La estación de Krč se convertirá en la más importante de la futura línea D del metro praguense, ya que albergará el centro de control del sistema de trenes sin conductor que caracterizará esta nueva infraestructura.

Praga pasará así a formar parte del grupo de ciudades como Barcelona, París, Copenhague o Dubái, que cuentan con un sistema automático de metro que hace innecesaria la presencia de un maquinista en el convoy.

Las estaciones de este tipo de metro tienen el andén separado de las vías por una pared de paneles de cristal con puertas. Estas se abren cuando llega el tren, explica Václav Nývlt, del servidor Technet.

“En la plataforma hay una barrera con puertas. Cuando llega el tren y se para, se abren las puertas del metro al mismo tiempo que las del andén. De esta manera se separan los dos mundos: el túnel con los metros no tripulados y el de la gente que pulula por ahí, y que de otra manera podría caerse. Esto todavía falta en Praga”.

La línea C del metro de Praga en la actualidad, foto: Lenka ŽižkováLa línea C del metro de Praga en la actualidad, foto: Lenka ŽižkováEn cualquier caso, la capital checa ya usa un sistema automatizado de conducción de metros, prosigue Nývlt.

“Las líneas A y C están provistas de un sistema de funcionamiento automático de seguridad, realmente en la actualidad los metros se mueven automáticamente”.

Parece que Praga podría lanzarse a los metros sin conductor desde hoy mismo, pero la legislación actual obliga a la presencia de un maquinista en cabina. De hecho para la entrada en funcionamiento de la línea D se espera un cambio en la normativa.

Václav Nývlt aporta más detalles en cuanto a cómo sería el desplazamiento en este tipo de vehículos.

“Desde el punto de vista de los pasajeros, el metro se diferencia solo en el primer vagón. En la parte de delante no hay cabina del conductor, por lo que uno puede situarse frente al cristal y observar el túnel. El sistema no es complicado. Básicamente vigila el movimiento de cada convoy, sabe dónde están y a partir de ahí se establece la velocidad de frenado al entrar en la estación”.

Se espera que la línea D entre en funcionamiento en 2025. La ciudad invertirá en esta infraestructura hasta 1.550 millones de euros.