“Para que uno aprenda algo, tiene que vivirlo”

15-12-2009

Radko Tichavský, cónsul checo en Monterrey, México, ha vuelto a la República Checa por unos días. En su estancia aquí, ha aprovechado para visitar los estudios de Radio Praga y hablar de sus proyectos.

Músico, profesor, emprendedor, científico y un investigador nato es Radko Tichavský, cónsul honorario de la República Checa en México. Ha vuelto a su país de nacimiento para pasar las fiestas navideñas, aprovechando que uno de sus estudiantes del Instituto Comenius, el centro universitario que creó en Monterrey en el año 2002, está aquí realizando unas prácticas.

Se encuentra bastante satisfecho con el balance del centro en estos años. Se trata de una Universidad checo-mexicana donde el 30 por ciento de las clases es teórica y el otro 70 por ciento, práctica. La razón es muy sencilla:

“Es muy importante que nuestros alumnos tengan esta vivencia, porque ellos finalmente van a quedar como unos embajadores de la cultura mexicana en la República Checa o de la cultura checa en México. Entonces tienen que empaparse, tienen que vivir las cosas. Como decía Comenius, para que uno aprenda algo tiene que vivirlo, si no lo vivió, lo puede memorizar, incluso lo puede tener un tiempo en la cabeza, pero no va a aprender”. El turismo sostenible, la ecología y el aprovechamiento de los recursos está muy presente en el Instituto Comenius, al igual que en la vida de Radko Tichavkský. Este año ha publicado el libro Homeopatía para las Plantas, en el que explica cómo aplicar tratamientos novedosos para paliar las enfermedades a las plantas.

Desde el Instituto Comenius intentan abrir posibilidades en la zona, en Campo, Nuevo León, enseñando que el Ecoturismo y la agricultura ecológica sustentable pueden ser formas extraordinarias de generar riqueza, a la vez que se protege el medio ambiente.

“Lo que estamos buscando es encontrar para la gente posibilidades de desarrollo en su propio lugar, sin necesidad de salir a ningún lugar. Ya estamos logrando algunas cosas, este año en el campus del Intituto Comenius construimos cuatro módulos de captadores de niebla, una tecnología ecológica nueva que permite captar la humedad y reforestar áreas de bosque que normalmente quedarían semidesiertas o desiertas”. Otro proyecto interesente realizado durante este año estuvo relacionado con los más pequeños. En el colegio Centenario, de Iturbide, niños de primaria participaron en un programa denominado bolitas de Fukuoka, en honor al agricultor y microbiólogo japonés que propuso un sistema que permite la reforestación a través de bolitas de lodo. Los niños se diviertieron al máximo haciendo bolitas de lodo, sin que sus padres pudieran regañarles por ello. Ya hay otros colegios de México interesados en el programa.

Mientras tanto, Tichavský disfrutará de las navidades en Praga, de sus costumbres checas y del órgano tubular. Eso sí, no está perdiendo el tiempo. En su tiempo aquí ya ha realizado unas jornadas dirigidas a organizaciones no gubernamentales para ayudarles a buscar fondos económicos para sus proyectos.

15-12-2009