24-12-2002

El equipo de la Redacción Iberoamericana ha preparado para ustedes en esta fecha festiva un programa especial de Navidad, con el que deseamos contribuir al ambiente de paz, tranquilidad y amor que, imaginamos, reina en estos días en sus hogares.

Aunque en el gran número de países del orbe en que se celebran las Fiestas de la Navidad éstas están acompañadas de costumbres diversas y se respetan tradiciones diferentes, algo hay en común en todas partes: en general reina la paz y la alegría y las familias suelen estar más unidas que nunca.

En la República Checa las Fiestas de la Navidad son consideradas como las más bellas del año, especialmente por su carácter familiar. Los que con mayor impaciencia esperan la llegada de la Navidad, son, naturalmente, los niños, aunque también los adultos gozan de ese ambiente de tranquilidad hogareña. Mientras que afuera reina el invierno con nevadas y bajas temperaturas, en los hogares se deja sentir el calor humano y el sosiego.

Muchas son las tradiciones y costumbres populares que en la República Checa acompañan estas fiestas. Entre ellas, por ejemplo, la tradición del ayuno el día de Nochebuena, de obsequiar con regalos a los seres más queridos y allegados, de preparar pequeñas galletas y de adornar el árbol de Navidad.

También algunas tradiciones paganas que con el tiempo han adquirido el carácter de costumbre popular se han conservado hasta la actualidad. Por ejemplo, durante la Nochebuena se suele partir una manzana por la mitad para saber si habrá felicidad en el hogar.

La Pascua de Navidad en la República Checa también suele estar acompañada de hermosos villancicos que evocan la atmósfera festiva de estos días. Algunas de estas canciones populares se conservan desde la Edad Media. Los villancicos se pueden escuchar en estos días en las iglesias del país, en los comercios, en las calles y, especialmente, en los hogares checos, y son cantados con amor por ciudadanos de todas las edades.

Para contribuir al ambiente festivo en sus hogares durante esta Nochebuena en la que recordamos el nacimiento de Jesucristo, queremos acercarles, amigos, a otra hermosa costumbre de las Fiestas de la Navidad en la República Checa: la de instalar belenes.

Los pesebres, que evocan el nacimiento de Jesús, reflejando el motivo principal de la celebración de la Navidad, además de ser instalados en las iglesias, son también situados en la mayoría de los hogares. Suelen ser de distinto tamaño y material y junto con el árbol de Navidad constituyen el símbolo más característico de la Pascua de Navidad.

Sobre la historia de los belenes en la República Checa conversamos con Helena Horálková, de la Unión checa de Artesanos Populares - Autores de Pesebres y con Zita Zemanová, directora del Museo de Pesebres de la ciudad de Trebechovice pod Orebem, Bohemia Oriental.

A los comienzos de esa costumbre en las Tierras Checas se refiere Helena Horálková, de la Unión checa de Artesanos Populares - Autores de Pesebres.

"A nuestro territorio esta costumbre llegó de Italia a través de Baviera, donde hasta la actualidad la tradición de los pesebres es muy característica. Los jesuitas que llegaron a las tierras checas de España, fueron los primeros en instalar pesebres en las iglesias del reino de Bohemia. Fue en el siglo XVI y el primer nacimiento de toda Europa Central fue instalado justamente en Praga, en la iglesia de San Clemente."

El nacimiento que mencionó la señora Horálková, y que por orden de la Compañía de Jesús fue fabricado en 1560 para acercarle al pueblo checo la historia de la Natividad de Jesucristo, no se conservó, lamentablemente, hasta nuestros días.

El mayor pesebre o, mejor dicho, los fragmentos de la obra original, conservados en la República Checa hasta la actualidad son los componentes de un nacimiento instalados en la iglesia de San Vito, en la ciudad de Kostelec nad Labem, al norte de Praga. Los especialistas determinaron que data de alrededor del año 1670. Se trata de un conjunto de varias figuras de madera de más de un metro de altura.

Gracias a los jesuitas, la costumbre de instalar belenes en las iglesias como símbolo del nacimiento de Jesucristo se divulgó pronto por todo el Reino de Bohemia y otros territorios de Europa Central, así como por otros continentes.

Entre los checos, la tradición se extendió mucho más tarde, según cuenta Zita Zemanová, directora del Museo de Pesebres de la ciudad de Trebechovice pod Orebem.

"Los inicios de la costumbre popular checa de instalar pesebres se deben, paradójicamente, al emperador José II Habsburgo, a cuyo imperio Austro-Húngaro pertenecía el Reino de Bohemia. El soberano emitió en 1782 la orden de prohibir la instalación de pesebres en las iglesias de toda su monarquía. Debido a que en aquel entonces los nacimientos eran ya muy populares en Bohemia, los habitantes de estos territorios no permitieron que la costumbre fuera erradicada y decidieron continuar con tal tradición en sus hogares."

Los primeros en instalar pesebres en sus viviendas fueron, curiosamente, los representantes de la nobleza. Y pronto, dependiendo de los recursos financieros de cada familia y, también, de la región del país, los nacimientos comenzaron a aparecer en los hogares de capas menos adineradas e incluso entre las familias más pobres.

Zita Zemanová, del Museo de Pesebres de Trebechovice pod Orebem, señala que los nacimientos populares pronto comenzaron a reflejar también el ambiente nacional, por ejemplo, el invierno que reina en las tierras checas durante la Navidad, los trajes típicos de los habitantes de este país, etc. El pueblo checo, además, según la señora Zemanová, comenzó a utilizar en la fabricación de los belenes diversos materiales.

"Podemos decir que no existe material que no fuera aprovechado por el pueblo checo en la fabricación de los belenes. Naturalmente, el material tradicional y más utilizado es la madera, pero los pesebres eran fabricados también de hojas de maíz, paja, papel, pan de especias y más tarde también de cerámica y de vidrio".

Como afirma Zita Zemanová, el material y el modo de presentar la Natividad, dependen de la región en la que se confecciona el pesebre.

"En Bohemia hay varias regiones, si no me equivoco son siete en total, que se caracterizan por la confección de belenes típicos. Éstos reflejan el ambiente de la región, o sea, las montañas si se trata de una región montañosa, las vestimentas populares y otros aspectos. Otras regiones típicas de pesebres existen en Moravia, zona oriental de la República Checa. El arte de la confección de nacimientos se heredaba de generación en generación y los autores de los nacimientos eran personas muy respetadas. En nuestro museo disponemos de muestras de belenes de diversos materiales y regiones."

Hablamos de la costumbre en este país de instalar nacimientos durante la Navidad. Y hemos dicho que ésta pasó a ser una tradición popular, conservándose en la República Checa hasta la actualidad.

Hemos dicho que los pesebres se confeccionan de material diverso, como por ejemplo, de pan de especias.

También esta tradición se ha conservado hasta la actualidad y una de nuestras interlocutoras, la señora Helena Horálková, prepara todos los años un nacimiento de pan de especias que durante la Navidad suele ser instalado en la iglesia de San Mateo, en Praga.

"El primer nacimiento de pan de especias lo hice hace mucho tiempo, hace unos 30 años si no me equivoco, y fue para unos amigos míos. Era pequeño y contaba con unas cuantas figuras. En mi familia acostumbrábamos a hacer diversos adornos de pan de especias y entonces se me ocurrió formar un pesebre. El regalo gustó mucho, por lo que siguieron otros nacimientos y uno de ellos, entonces todavía de pequeño tamaño, lo regalé a la iglesia de San Mateo, en Praga."

También ese pesebre gustó mucho y desde entonces la señora Horálková comenzó a preparar todos los años nacimientos de pan de especias para la iglesia de San Mateo, en el barrio Dejvice, en Praga. Con el paso del tiempo el pesebre fue contando con mayor número de figuras hasta llegar la señora Horálková a preparar más de trescientas. También dichos nacimientos reflejan el ambiente y los trajes típicos de las regiones de la República Checa.

El aroma del nacimiento de pan de especias es inconfundible y tentativo y, según cuenta Helena Horálková, de vez en cuando suelen desaparecer algunas figuritas, pero ¿quién se enojaría en Navidad, fiestas de amor, bienestar, paz y felicidad?

"Cierta vez un médico se me acercó y me contó que, siendo niño, visitaron con un amigo suyo la iglesia de San Mateo y se comieron a escondidas una figurita de mi pesebre de pan de especias cada uno. Al poco tiempo se dieron cuenta de que habían cometido un pecado y fueron a confesarse al padre de la iglesia. Cuál no sería su sorpresa cuando el sacerdote, lejos de regañarlos les alabó por haber reconocido su pecado y les dio a cada uno otra galleta de pan de especias del pesebre que hice para la iglesia."

El más famoso nacimiento de la República Checa, es el que en el Museo de Pesebres de Trebechovice nos enseñó Zita Zemanová, directora del centro.

"Un capítulo especial es el pesebre de Probost de Trebechovice, obra realmente única en el mundo. Se trata de un nacimiento mecánico, o sea móvil que, además de expresar toda la pasión de Cristo, documenta el ambiente típico de Bohemia Oriental, así como las costumbres y los oficios de sus habitantes."

Zita Zemanová señaló que tres hombres consagraron sus vidas a la confección de este nacimiento, plasmando en él hasta los más mínimos detalles y logrando darle vida con el movimiento de una gran parte de sus figuras.

"La obra fue iniciada a finales del siglo XIX, alrededor del año 1885. Su realización duró unos 47 años. Su autor, el carpintero Josef Probost y sus dos ayudantes, tallaron en madera unas 400 figuras, dotando a la mitad de ellas de movimiento. En total son más de dos mil las piezas que conforman ese belén. Una verdadera curiosidad es que es el único nacimiento en nuestro territorio, y a lo mejor a nivel mundial, en el que figuran también dos pequeñas maquetas de máquinas a vapor, que en aquel entonces eran una gran novedad técnica".

El nacimiento de Trebechovice del que hablamos en este programa especial de Navidad, en Radio Praga, está considerado Patrimonio Nacional checo. Es en su género sin duda una obra sin igual.

"El nacimiento de Trebechovice tiene 7 metros de largo, 3 de ancho y casi 3 metros de altura. En sus siete terrazas podemos seguir la Natividad de Jesucristo, imágenes del Nuevo Testamento, así como escenas de la vida de campesinos y artesanos checos. Gracias a un ingenioso mecanismo que permite el movimiento de la mayoría de las figuras del pesebre, es como si el belén realmente cobrara vida", sostiene Zita Zemanová, directora del Museo de Pesebres de Trebechovice.

El nacimiento de Trebechovice fue presentado en varias ocasiones también en el extranjero. En el año 1967 representó a la Checoslovaquia de entonces en la Exposición Universal celebrada en Canadá y hace dos años el pesebre formó parte del pabellón checo en la EXPO 2000, en Alemania. También se pudo admirar en Praga, Londres y La Haya.

Zita Zemanová señaló que su gran sueño es que los turistas viajen a Trebechovice para conocer el hermoso nacimiento. Con este fin tiene programado construir un nuevo museo más moderno y más espacioso. Éste permitiría además ampliar la colección local de pesebres y enriquecer la muestra con talleres artesanales para que cada visitante que llegue, especialmente en la época de la Navidad, tenga la posibilidad de confeccionar su propio belén tallado en madera o hecho de arcilla, cartón, hojas de maíz u otro material.

Si visitaran en estos días festivos algún hogar en la República Checa, encontrarían instalado junto al árbol de Navidad un pesebre hecho de alguno de esos materiales. Los nacimientos son uno de los símbolos de la Navidad que han tomado profundas raíces en la República Checa.

Los belenes decoran en estos días festivos también la mayor parte de las iglesias de la República Checa. Expresan y seguirán expresando el amor, la paz y la tranquilidad que suelen reinar durante las Fiestas de la Navidad. ¡Que la paz y la tranquilidad reinen también en vuestros hogares!

!FELICES NAVIDADES!

24-12-2002