19-07-2001

Si desea escuchar la versión original, haga click aquí.

Mil millones de euros de inversión ha perdido la República Checa por la decisión de BMW de ubicar su nueva fábrica en la ciudad de Leipzig . Los representantes de la compañía argumentaron que la ciudad alemana ofrece más ventajas para los inversores, como es el mayor número de mano de obra cualificada, la existencia de una infrastructura adecuada y un idioma común. Como señala la prensa alemana, el Gobierno de Berlín se ofreció a subvencionar hasta el 35% del proyecto con el objetivo de paliar la alta tasa de desempleo que sufre la región de Leipzig. "Para nosotros en una buena noticia, y lo es especialmente para la gente de Alemania del este", comentó la decisión de BMW el canciller alemán, Gerhard Schröder.

La fábrica de automóviles, que se perfilaba como la mayor inversión extranjera en la República Checa hasta ahora, iba a ofrecer más de tres mil puestos de trabajo en la región de Kolín. El Gobierno de Praga ofreció a la compañía alemana y a las autoridades locales checas todo tipo de facilidades y comenzó a planificar la compra del terreno para la futura construcción del polígono industrial. Entre algunas medidas adoptadas figuraba la adaptación de los planes de estudios de los centros educativos a las necesidades de la industria del automóvil y la construcción de vías de conexión con la futura fábrica.

La negativa de BMW fue acogida en la República Checa con decepción, ya que la candidatura de Kolín para el proyecto parecía idónea, según comentó la alcaldesa de esa ciudad. Sin embargo, el director de la agencia de inversiones extranjeras CzechInvest, Martin Jahn, afirmó con optimismo que ya han aparecido otros inversores interesados por la zona industrial de Kolín. Las compañías de automóviles la japonesa Toyota y la francesa Peugot están actualmente a la busca de las mejores condiciones para realizar un proyecto conjunto, cuyo coste rondará los 1 500 millones de euros.

19-07-2001