Nedvěd confirma su adiós definitivo

Pavel Nedvěd, uno de los mejores futbolistas checos de la historia, puso fin a las especulaciones: no jugará más. Este miércoles anunció que no aceptará las ofertas ni de Emiratos Árabes ni EE.UU., y decepcionó a los hinchas checos que esperaban que ayudase a la selección nacional en las eliminatorias para el Mundial 2010.

Pavel Nedvěd, foto: ČTKPavel Nedvěd, foto: ČTK Nedvěd había negociado últimamente con el club de Dubai, Al-Ahli que hizo un gran esfuerzo por ficharle. Además, se hablaba de que podría acompañar a David Beckham en su misión en Los Ángeles Galaxy, en EE.UU., o volver a la Lazio, club en el que empezó su trayectoria en la Serie A italiana, en 1996. Nada de eso. El centrocampista decidió colgar las botas y dedicarse plenamente a su familia.

“He decidido no aceptar ninguna de las ofertas que he recibido en las últimas semanas y definitivamente poner punto final a mi carrera. Quisiera dedicar todo el tiempo libre a mi familia, mi mujer e hijos”, anunció Pavel Nedvěd este miércoles en su página web.

Esas palabras desilusionaron a muchos de los hinchas que esperaban que el Balón de Oro 2003 volviera a los campos de fútbol, que había abandonado en mayo al despedirse de la Juventus.

Pavel Nedvěd con su familia, foto: ČTKPavel Nedvěd con su familia, foto: ČTK El rubio mediocampista simplemente no volvió a encontrar la motivación y la voluntad necesarias para seguir jugando, opinó su ex compañero de la selección checa, Václav Němeček.

“Pavel siempre destacaba por la voluntad de ganar. Ése ha sido su mayor fuerte. Conozco a muchos jugadores talentosos, pero nunca lograron llegar tan lejos como él por carecer de ese carácter”, dijo.

Nedvěd, que este domingo cumplirá los 37 años de edad, cuatro veces cantó el alirón con el Sparta de Praga en la Liga checa. En 1996 brilló en la Eurocopa de Inglaterra, donde la selección nacional se proclamó subcampeona.

Este éxito le abrió las puertas a la Serie A italiana al fichar por la Lazio de Roma. Con ese club alcanzó la Copa Italiana, la Recopa y Supercopa de Europa. En 2001, se trasladó a la Juventus, con la que se proclamó dos veces campeón de la liga italiana y en 2003 llegó hasta la final de la Liga de Campeones.

El checo se mostró leal con la Juve y no abandonó sus filas ni siquiera cuando fue penalizada por manipulación de partidos y tuvo que descender a la Serie B en 2006. Al año siguiente, Nedvěd ayudó a la Vieja Dama a volver a la élite. Por eso también rechazó en julio la atractiva oferta de José Mourinho de fichar por el Inter Milán, para no traicionar a la afición blanquinegra.

La ‘furia checa’, como le apodaron los hinchas italianos, destacaba en el campo por su inagotable disposición física, excelente organización de juego, fuerte tiro de media distancia y capacidad para decidir partidos clave. El ‘Grande Paolo’ ha confirmado su adiós, aunque con él nunca se sabe…