Ministro checo de RR.EE.: “No se puede comparar a un político elegido democráticamente con el Estado Islámico”

08-09-2016

El ministro de Relaciones Exteriores checo se mostró en contra de las declaraciones del comisario de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que comparó a destacados políticos ultranacionalistas y populistas europeos con el Estado Islámico. Al mismo tiempo Zaorálek confirmó el apoyo de Chequia a la prolongación de las sanciones contra Rusia.

Zayed Ra´ad al Hussein, foto: Wl219, Public DomainZayed Ra´ad al Hussein, foto: Wl219, Public Domain Recientemente el comisario de las Naciones Unidas para Derechos Humanos, Zayed Ra´ad al Hussein le reprochó al político antiislamista neerlandés Geert Wilders que la gente como él, con las medias verdades que lanzan al mundo, actúan de forma parecida a los miembros del Estado Islámico. El comisario incluyó en esta crítica a otros políticos, entre ellos el presidente checo Miloš Zeman.

El ministro de Relaciones Exteriores, Lubomír Zaorálek, salió en defensa del mandatario en una entrevista para la Radiodifusión Checa, rechazando que se pueda meter a este tipo de políticos y a los terroristas en el mismo saco.

“No diferenciar entre los representantes de una organización terrorista que nos amenaza a todos en la actualidad, y un político elegido democráticamente, es para mí incomprensible. Porque si queremos llevar a cabo un debate sobre derechos y sobre quién ayuda a quién, clasificar a todos en la misma categoría no es de utilidad para nadie”.

Miloš Zeman, foto: David Sedlecký, CC BY-SA 3.0Miloš Zeman, foto: David Sedlecký, CC BY-SA 3.0 Miloš Zeman, como Viktor Orbán o Marie LePen, se encuentran entre los políticos europeos que basan su discurso público en el rechazo a los refugiados de Oriente Medio y en el miedo al terrorismo. Por ejemplo, próximamente Zeman recibirá al candidato a la presidencia de Austria Norbert Hofer, ultranacionalista y euroescéptico, y no al otro aspirante, Alexander Van der Bellen, del partido de los Verdes.

Zaorálek dice no compartir sus opiniones, pero afirma que la cuestión no es si tienen razón o no.

“Todos sabemos que el miedo es algo muy peligroso. Pero después se nos va a confundir quién es quién. Cuántos políticos en su campaña imponen un programa positivo. Muchos políticos bien establecidos juegan con el miedo, y que cuentan con él, porque saben que en las elecciones el mejor tema es el apocalipsis: yo os salvaré de los desastres que se os avecinan. Pero no puedo en base a eso comparar a un político con un representante del Estado Islámico. Eso es lo que me molesta. Es tan abstracto, tan vago, que si empiezo a relacionar unas cosas con otras no seré capaz de emprender un debate serio. Y sobre todo no seré capaz de conseguir aliados”.

La efectividad o no de las sanciones a Rusia es indiferente

Lubomír Zaorálek, foto: Archivo de Ministerio de Relaciones Exteriores checoLubomír Zaorálek, foto: Archivo de Ministerio de Relaciones Exteriores checo En la misma entrevista, Zaorálek informó sobre la última reunión informal de los ministros de Relaciones Exteriores europeos, que tuvo lugar en Bratislava, y señaló que la postura en cuanto a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia es unánime, a pesar de las protestas desde algunos sectores.

“La política intenta defender intereses, por ejemplo la industria, la agricultura. Así que se señala muchas veces que las sanciones dañan a ciertos sectores. Es parte del debate y nosotros intentamos hablar también con los que se sienten perjudicados y encontrar una solución. Pero el resultado es una postura política, y la nuestra se la he presentado a los otros ministros. Todos estamos de acuerdo en que no hay motivo para considerar el levantamiento de las sanciones, ya que no se ha dado el avance necesario que posibilitaría este debate”.

Conflicto ucraniano, foto: Qypchak, CC BY-SA 3.0Conflicto ucraniano, foto: Qypchak, CC BY-SA 3.0 Otra crítica que se hace a las sanciones es su efectividad, si realmente son capaces de hacer recular a Rusia en su postura frente al conflicto ucraniano. En opinión de Zaorálek, no se trata tanto de si son efectivas o no como de la expresión de desacuerdo con Moscú.

“Era el modo en el que podíamos expresar que nuestras relaciones estaban dañadas. Y la expresión que pudimos encontrar fue la limitación de movimientos financieros, la entrada de ciertas personas y similares. Las sanciones son el método con el que clamamos que no estamos de acuerdo con algo. No es que quisiéramos ver caer la economía rusa, eso no es algo que nos ayude de alguna manera”.

La Unión Europa prolongará en medio año las sanciones contra personas y empresas relacionadas con la violación de la integridad territorial de Ucrania.

08-09-2016