Los municipios empiezan a relajar las restricciones a los casinos

11-07-2013

Las regulaciones restrictivas que se esperaba iban a acabar con los casinos en la República Checa han empezado a aflojar la mano. Aproximadamente un tercio de los municipios que decidieron prohibir el juego en su territorio ha dado marcha atrás. La cantidad apostada por los checos en juegos de azar aumentó además un 7% en 2012.

Foto: Kristýna MakováFoto: Kristýna Maková Los casinos en la República Checa no tienen por lo común nada de glamoroso. Se trata de lugares modestos y poco iluminados, con bebidas baratas, donde personas de bajos ingresos apuestan en terminales de videolotería y máquinas tragamonedas hasta altas horas de la madrugada. Una buena parte de la opinión pública considera que agravan los problemas sociales y degradan las calles donde se establecen, por lo que desde 2011 una nueva legislación abrió la oportunidad a los municipios de regular con más detalle el funcionamiento de los juegos de azar en su territorio.

Jan Krejčí, foto: Archivo de alcalde de Praga 1Jan Krejčí, foto: Archivo de alcalde de Praga 1 Se esperaba que la medida supusiera un golpe fatal para los casinos. De los aproximadamente 6.000 municipios que existen en la República Checa, unos 500 decidieron imponer restricciones, de estos un centenar optaron por la prohibición total de los juegos de azar. Pero tras este primer periodo, muchos ayuntamientos han decidido volver a legalizar estos locales. Es el caso por ejemplo del distrito de Praga 1, que comprende el centro histórico de la ciudad, donde de la tolerancia cero se ha pasado a permitir la apertura de 21 casinos este año. Desde el consistorio se justifica la decisión por motivos económicos, como afirma el teniente de alcalde de Praga 1, Jan Krejčí.

“Los casinos están sometidos a un régimen muy estricto y se centran ante todo en los turistas. Son a su manera un apoyo al sector turístico”.

Petr Vrzáň, foto: Archivo de la Cámara de DiputadosPetr Vrzáň, foto: Archivo de la Cámara de Diputados Otro factor a tener en cuenta son los ingresos extra que los casinos aportan a las arcas municipales. Después de la reforma tributaria de 2012, los propietarios de juegos de azar se encuentran gravados con un impuesto extra del 20% de sus ingresos, cuyo monto se reparte entre el Estado y el Ayuntamiento en cuestión.

Otro factor a tener en cuenta es el surgimiento del juego ilegal en los casos de prohibición total, según explica el presidente de la Unión de Operadores de Sistemas Centrales de Loterías, Petr Vrzáň.

“Hemos registrado un 30% de cambios de opinión de los Ayuntamientos en cuanto a tolerancia cero. Esto significa que estamos consiguiendo convencer a los consistorios. Los políticos están comprobando que nuestros argumentos son reales y relevantes, y que efectivamente en los lugares en los que se prohíbe totalmente el juego aparece el mercado negro, es decir, se hace espacio para los casinos ilegales”.

Foto: Barbora KmentováFoto: Barbora Kmentová Asimismo, Vrzáň reconoce que en la labor de lobby llevada a cabo por su organización durante el año pasado se llegó a acuerdos en los que la Unión de Operadores patrocinó algunos proyectos municipales, como centros deportivos y de ocio, obteniendo a cambio una mayor permisividad.

En 2012 los checos apostaron en juegos de azar un 7% más que el año anterior, hasta 5.400 millones de euros. De estos retornaron en forma de ganancias el 80%, lo que supuso para los operadores de loterías, casinos y máquinas tragamonedas en conjunto unos ingresos brutos de aproximadamente 1.000 millones de euros.

11-07-2013