Los diputados checos votan por decimocuarta vez una moción de censura

La República Checa vive este viernes su decimocuarta votación sobre una moción de censura. La gran mayoría de los intentos pasados se resolvió a favor de los Gobiernos.

Petr Fiala, Miroslav Kalousek, Zbyněk Stanjura, Radek Vondráček, Tomio Okamura y Vojtěch Filip, foto: ČTK/Vondrouš RomanPetr Fiala, Miroslav Kalousek, Zbyněk Stanjura, Radek Vondráček, Tomio Okamura y Vojtěch Filip, foto: ČTK/Vondrouš Roman Los partidos de oposición pretenden derrocar al Gabinete del primer ministro, Andrej Babiš, debido a la escalada del proceso de investigación del supuesto fraude de fondos europeos.

Se trata de la decimocuarta votación sobre una moción de censura desde la fundación del país en 1993 y así la justificó el líder del opositor Partido Cívico Democrático, Petr Fiala.

“En vez de proteger la constitucionalidad de la función del primer ministro, el actual primer ministro la pone en peligro. Él mismo representa un riesgo para la seguridad”.

Para poder destituir al Gobierno se requiere la mayoría de los en total 200 diputados. Sin embargo, los partidos opositores cuentan con tan solo 92 votos y la anunciada abstención de los diputados socialdemócratas indica que al igual que en 12 de los 13 intentos de derrocar al Gobierno de la República Checa, también el Gabinete de Andrej Babiš dispondrá de suficiente apoyo para poder mantenerse.

Cabe mencionar que a lo largo de la historia la oposición llevó a una moción de censura varias veces partiendo de una posición mucho más débil que la actual.

Mientras que en 2005 respaldaron la moción de censura del Gobierno del socialdemócrata Stanislav Gross 78 diputados, en 2015 expresaron su disgusto con la permanencia del Gabinete de Bohuslav Sobotka, también de la Socialdemocracia, tan solo 47 diputados opositores.

Andrej Babiš, foto: ČTK/Vondrouš RomanAndrej Babiš, foto: ČTK/Vondrouš Roman En lo que se refiere al actual primer ministro, Andrej Babiš, esta no es la primera vez que el magnate figura como motivo para la votación.

Fue precisamente en el mencionado año 2015, cuando la oposición intentó derrocar al Gobierno justificándolo con la promoción de una tarifa fiscal reducida para los biocombustibles que favorecía a las empresas del entonces ministro de Finanzas.

En general, la moción de censura es algo que está relacionado con los gobiernos más recientes. Durante los primeros diez años de la existencia de la República Checa nunca se produjo tal situación. Mientras que el primer Gobierno de Václav Klaus contaba con un amplio apoyo, el segundo, minoritario, fue respaldado por la Socialdemocracia. Posteriormente, el primer ministro socialdemócrata, Miloš Zeman, aseguró la permanencia de su Gabinete con el llamado pacto de oposición con el Partido Cívico Democrático. El primero en enfrentar una votación de este tipo fue Vladimír Špidla de la Socialdemocracia en 2003.

Entonces, la oposición comprendió que provocar una situación así le puede ayudar a atraer la atención de los electores sin tomar en cuenta la probabilidad de tener éxito en la votación. De ahí que los Gobiernos siguientes fueran sometidos al proceso con mayor frecuencia. El segundo Gabinete de Mirek Topolánek del Partido Cívico Democrático enfrentó durante sus dos años en funcionamiento cinco intentos de destitución, de los cuales el último se convirtió en el único exitoso en la historia.