Los audiolibros triunfan en la República Checa

04-12-2014

Los audiolibros, es decir, grabaciones sonoras de lecturas de libros, son cada vez más populares en la República Checa y cada año aparecen centenares de nuevos títulos. A este éxito contribuye, según una encuesta, el desarrollo de las nuevas tecnologías. Aunque ya existían antes la mitad de los consumidores de estos productos empezaron a interesarse con la llegada de la venta digital.

Foto ilustrativa: FreeImagesFoto ilustrativa: FreeImages Escuchar un libro tranquilamente en casa, en el metro o caminando por la calle, en lugar de leerlo, es la opción de cada vez más aficionados a la literatura de la República Checa, como prueba la constante aparición de cientos de nuevos audiolibros cada año, muchos de ellos novedades. A esta tendencia, que apenas tiene tres años de vida, ha contribuido de forma decisiva Internet y la extensión de medios de reproducción digitales, como los reproductores mp3.

Otra forma de desarrollo de este mercado, según la Asociación de Libreros y Editores, es la publicación de un libro en formato tradicional junto a su versión electrónica y su versión de audio. De acuerdo con Martin Pilař, de la editorial de audiolibros One Hot Book, se trata de formas de venta complementarias.

“Creo que por el contrario es un enorme plus que se hable de un libro como de un audiolibro o un ebook. No tengo miedo de que con los audiolibros estemos atrayéndonos al lector tradicional, de hecho podemos colaborar con las editoriales tradicionales sin competir realmente”.

Las grabaciones sonoras atraen según el servidor Audiolibrix también a grupos de consumidores que en principio no están interesados en la literatura, sino en libros de autoayuda, desarrollo personal o métodos para el aprendizaje de idiomas, que alcanzan con estas versiones locutadas una nueva dimensión, más cercana al lector, y nuevas posibilidades. También sirven de incentivo para gente que en su juventud había despreciado la lectura y vuelven ahora a ella en este formato más sencillo de asimilar.

Foto ilustrativa: Štěpánka BudkováFoto ilustrativa: Štěpánka Budková Al mismo tiempo, un audiolibro puede ofrecer rasgos de los que carece su versión en papel, como la voz de un actor famoso, por ejemplo. Además, la lectura raramente es solamente una narración plana, sino que su usan a menudo los recursos de los radiodramas, explica Pilář.

“Cada libro requiere algo distinto. Todavía no hemos editado un audiolibro en el que no haya habido que hacer arreglos. Siempre contamos con un director artístico o un realizador. Cada texto se arregla un poco, aunque no está permitido que se cambie nada, pero se quitan palabras que indican que el personaje grita o se ríe, ya que lo hace el actor y en el audiolibro quedarían ridículas”.

Salvo excepciones, los títulos que son éxito en papel lo son también en formato audio, aunque como audiolibro se considera bestseller una cifra menor, de 1.500 ejemplares, lo que no es una cantidad tan baja si se tiene en cuenta que se ha de hacer frente a la piratería. Al principio se vendían más discos compactos que descargas de archivos de audio a través de Internet, pero con el paso del tiempo la proporción se ha ido igualando y actualmente las descargas empiezan a superar a los CDs.

04-12-2014