Las relaciones checo-mexicanas al descubierto

18-10-2010

Desde el siglo XVI el vínculo entre México y la República Checa ha sido excelente. Para explicar esta complicidad entre el país centroeuropeo y el latinoamericano y los motivos del buen entendimiento entre ambas naciones, se ha celabrado en Praga un simposio internacional sobre las relaciones checo-mexicanas.

El palacio de Špork, foto: WikipediaEl palacio de Špork, foto: Wikipedia Hace más de quinientos años México se convirtió en tierra de oportunidades para los pocos pero atrevidos checos que decidieron cruzar el charco. El simposio internacional entre las relaciones checo-mexicanas, celebrado en el palacio de Špork sirvió para congregar a numerosos investigadores con el propósito de explicar la creación de los lazos y las alianzas económico-políticas entre México y Chequia que siguen latentes hasta hoy.

En una jornada intensa de charlas y coloquios, el director del centro de estudios Iberoamericanos de la Universidad Carolina, Josef Opatrný, recalcó los fuertes vínculos entre ambos países.

“Pienso que República Checa siempre tuvo con México unas relaciones muy firmes, quizás más firmes que con otros países del continente. Los primeros lazos entre Europa Central, México y Nueva España, pudimos encontrarlos a principio del siglo XVI. Fueron los primeros individuos que después desarrollaron sus actividades a ambos lados del océano atlántico”, destacó.

Josef OpatrnýJosef Opatrný Pese al correr de los siglos y los cambios en los regímenes en ambos países, los contactos diplomáticos quedaron intactos. Opatrný resaltó la estrecha relación a nivel económico y político durante la primera mitad del siglo XX.

“Durante el siglo XX podemos decir que hubo un lazo firme económico y político en los años veinte y treinta. México se encontró entre los primeros estados latinoamericanos que mantuvieron contactos diplomáticos con la nueva República Checoslovaca, y en este tiempo sirvió como diplomático en México, Vlastimil Kibal, historiador especialista en las relaciones de Europa Central con el mundo románico, y naturalmente, tuvo intereses personales en su misión diplomática. Mantuvo un contacto muy firme con los intelectuales mexicanos, formando la Asociación Checo-mexicana”, comentó.

Estos contactos intelectuales durante el siglo XX se ampliaron hasta crear un programa académico de intercambio de estudiantes universitarios. Desde hace una década, la República Checa ofrece cursos de verano para estudiantes mexicanos, según indicó Opatrný.

Bandera de México, foto: Juan Carlos Arellano / Stock.XCHNGBandera de México, foto: Juan Carlos Arellano / Stock.XCHNG “Como académico debo mencionar los firmes lazos entre México y la República Checa en la esfera de los convenios, entre las universidades, con Michuacán, con Querétaro, etc, etc. Quizás subrayar la importancia del contacto tecnológico en Monterrey. Tenemos desde hace diez años cursos de verano para los estudiantes de Monterrey y debo subrayar que es la tradición más larga con contacto de ‘Tec’ con universidades europeas", analizó.

Junto a la intervención de Opatrný, Horst Pietschmann y el doctor Aurelio de los Reyes adentraron a los asistentes en la dimensión histórica de las relaciones checo-mexicanas y el papel de la literatura en la Revolución mexicana.

18-10-2010