Las Organizaciones No Gubernamentales se enfrentan a una fuerte crítica política

El Ministerio de Finanzas planea recortar el presupuesto de las Organizaciones no Gubernamentales por unos 100 millones de euros. Algunos políticos creen que las organizaciones se han convertido en una forma rentable de ganar dinero.

Foto: archivo People in NeedFoto: archivo People in Need La Ministra de Finanzas, Alena Schillerová, quiere recortar millones de euros que las Organizaciones No Gubernamentales reciben del Estado. La Ministra asegura que los recortes no afectarán a las organizaciones que ayudan a las personas discapacitadas, ni a los ancianos o las personas de posiciones sociales más débiles. El primer ministro, Andrej Babiš, por otra parte, no quiere dejar de subsidiar a los atletas.

Jiří Čunek, foto: Filip Jandourek, ČRoJiří Čunek, foto: Filip Jandourek, ČRo Las Organizaciones No Gubernamentales operan en varias industrias. La mayoría de las organizaciones dependen del Ministerio de Educación y el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, muchas también del Ministerio de Desarrollo Regional. Ahora muchas de ellas se enfrentan a una fuerte crítica y tienen que justificar que su actividad es beneficiosa para el Estado.

El Gobernador de la Región de Zlín, Jiří Čunek, por ejemplo, ha criticado el enfoque de algunas de las entidades.

“El Estado debería considerar cuáles de las Organizaciones No Gubernamentales aportan beneficios a la sociedad checa. Por ejemplo la esfera del género y los Derechos Humanos deberían discutirse. No puedo nombrar ni condenar a todas, pero estoy seguro de que hay organizaciones que son innecesarias”.

La directora de la entidad Gender Studies, Helena Skalová, opina que las organizaciones que intentan eliminar la desigualdad entre mujeres y hombres ayudan al Estado a resolver problemas efectivamente. La organización Gender Studies por ejemplo ofrece un consultorio legal gratuito para los padres que son discriminados en el mercado laboral.

Helena Skalová, foto: ČTHelena Skalová, foto: ČT “Las organizaciones están en marcha porque hay problemas reales en la sociedad checa. Nosotros les ofrecemos ayuda a personas concretas. Alguien podría decir: los padres de los niños pequeños están protegidos por la ley y el Poder Legislativo. Por desgracia, así no funciona en la práctica”.

Čunek no está de acuerdo. Según él, las Organizaciones No Gubernamentales representan una carga financiera para el país.

“Vivimos en un mundo donde hay falta de mano de obra, tanto de hombres como de mujeres. Los empleadores compiten en crear condiciones apropiadas para sus trabajadores. No hace falta que el Estado tenga que subsidiar a las organizaciones que gastan dinero innecesariamente…los problemas en realidad no existen”.

Helena Skalová está en contra de estas alegaciones. Según Skalová, las entidades no lucrativas son uno de los tres pilares de la sociedad democrática, junto al sector gubernamental y el sector empresarial. Según Alena Gajdůšková del Partido Social Demócrata, las organizaciones pueden ser beneficiosas para la economía.

Alena Gajdušková, foto: Kristýna MakováAlena Gajdušková, foto: Kristýna Maková “Ahorrar en el sector de las Organizaciones No Gubernamentales y las actividades cívicas no es oportuno, tanto desde el punto de vista social como el punto de vista económico. En 2016 los voluntarios en Chequia trabajaron más de 45 millones de horas, lo que corresponde a unos 200 millones de euros”.

Gajdůšková destaca que la mayor parte del dinero está destinada a actividades deportivas, al sector social y a la educación. El resto de las organizaciones que se dedican por ejemplo a los derechos humanos o el ambiente forman solo un porcentaje mínimo del presupuesto.

Según el director del Centro Paraple, David Lukeš, las organizaciones están bajo estricto control del Gobierno checo.

“Tenemos una auditoría, un informe anual. Nuestros ingresos y gastos son publicados y controlados por el Estado. Tenemos que facturar cada centavo”.

Las Organizaciones No Gubernamentales son criticadas entre otros por el Partido Libertad y Democracia Directa de Tomio Okamura o por el vicepresidente del partido cívico democrático, Jan Skopeček. El líder del Partido Comunista, Vojtěch Filip, dijo que reduciría el presupuesto de las organizaciones a la mitad.