La República Checa acogerá a 153 cristianos iraquíes

15-12-2015

El Gobierno checo ha aprobado el traslado al país de 37 familias cristianas iraquíes amenazadas por el Estado Islámico. Los gastos de acoger a los 153 refugiados serán cubiertos con el fondo de la asociación juvenil Generace 21 y con contribuciones de la Iglesia Católica.

Foto: Generace 21Foto: Generace 21 Se trata de miembros de la minoría cristiana de Iraq que, debido a la presencia del Estado Islámico, se encuentran en peligro de muerte y han solicitado ayuda a la República Checa. En total 153 personas que serán trasladados en tres tandas entre enero y abril de 2016 a la República Checa, donde iniciarán una nueva vida.

Se trata de 37 familias con niños, y entre las que se encuentran viudas y huérfanos. La mitad de los hombres y un tercio de las mujeres cuentan con educación universitaria. Actualmente esperan en campos de refugiados del Kurdistán iraquí y del Líbano, adonde han tenido que huir para salvar sus vidas frente a la limpieza étnica efectuada por el Estado Islámico.

Foto: ČTKFoto: ČTK Para el ministro de Relaciones Exteriores checo, Lubomír Zaorálek, al dar acogida a esta gente se pretende evitar un genocidio cultural.

“En Iraq y Siria se han destruido enclaves y lugares donde durante siglos habían vivido diversas comunidades cristianas y yazidíes. Hablamos de gente que ha vivido allí mil años, y ahora parece que la vida en esos sitios se les hace imposible. Esto significa que salvarlos es salvar a estas minorías. Si no sobreviven estaríamos ante una tragedia cultural”.

 Lubomír Zaorálek, foto: ČTK Lubomír Zaorálek, foto: ČTK De los gastos del traslado y asistencia a los refugiados se encargará el sector no gubernamental, especialmente asociaciones católicas y la fundación de la organización juvenil Generace 21, que correrá con la mayor parte de los gastos. En caso de que el fondo reunido, que asciende a 1,2 millones de euros, no resulte suficiente, aportará la cantidad que falte el Ministerio del Interior.

Las familias aceptadas han tenido que reunir dos condiciones: contar con una historia creíble y desear realmente establecerse en la República Checa. El traslado de cada familia se realizará en tres fases. Primero pasarán por una cuarentena y un control de seguridad en el punto de salida. Luego, al llegar al país, comenzarán a recibir clases de checo. Por último se dividirán en grupos de como máximo 30 personas y se repartirán por las principales ciudades.

La República Checa no es el único país opuesto al reparto de refugiados por cuotas que ha comenzado a acoger de forma voluntaria grupos escogidos. La semana pasada Eslovaquia dio asilo a 149 cristianos sirios.

15-12-2015