La RCh ofrece ayuda a los países de Asia afectados por el terremoto

10-10-2005

La República Checa su ha sumado a los países que respondieron a la petición de ayuda humanitaria planteada por el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, a raíz del fuerte terremoto que afectó a varios países de Asia.

Foto: CTKFoto: CTK Al menos veinte mil muertos y más de cuarenta mil personas heridas. Tal es el saldo de la catástrofe natural que el pasado fin de semana causó un desastre en Pakistán, La India y Afganistán.

A pocas horas del terremoto, el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, pidió ayuda humanitaria a la comunidad internacional y a los paquistaníes residentes en el exterior. También se dirigió a la población paquistaní solicitando paciencia y exhortando a la tranquilidad.

"Me temo que los ciudadanos tendrán que tener mucha paciencia. Los daños causados por el terremoto son enormes y puede parecer que la ayuda demora mucho, pero créanme que estamos haciendo todo lo que podemos".

La República Checa, junto a otros países de la Unión Europea, reaccionó al llamamiento de Pakistán y ofreció ayuda en forma de equipos y personal de rescate, así como un millón de dólares, según sostuvo el primer ministro, Jirí Paroubek.

Foto: CTKFoto: CTK "Estamos esperando todavía que Pakistán y La India especifiquen lo que más hace falta en las zonas afectadas, además de los equipos de rescate. Estamos dispuestos a destinar a ese fin un millón de dólares".

Las autoridades paquistaníes señalaron que el devastador terremoto del pasado sábado es la mayor catástrofe natural que afecta al país en los últimos cien años. Varias aldeas de la zona de Cachemira quedaron convertidas en montones de escombros. Uno de los mayores problemas es asegurar el abastecimiento a las personas en las zonas afectadas. Lo que más escasea es agua potable, alimentos, tiendas de campaña y mantas.

En Pakistán se encuentra actualmente un grupo de alpinistas checos. Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores checo, a la hora de la catástrofe natural los alpinistas se encontraban a una distancia de unos 300 kilómetros del epicentro del terremoto. Tras haberse logrado restablecer el contacto con el grupo checo, se confirmó que todos sus integrantes se encontraban bien y que no habían sufrido ningún daño.

10-10-2005