La Policía checa encuentra el mayor laboratorio de metanfetamina hasta la fecha

La Central Nacional Antidrogas informó de la detención de varias personas tras descubir un laboratorio en el que se producían enormes cantidades de droga.

Foto: archivo Policía ChecaFoto: archivo Policía Checa Jakub Frydrych, foto: Filip Jandourek, ČRoJakub Frydrych, foto: Filip Jandourek, ČRo Seis personas, en su mayoría de nacionalidad vietnamita, han sido detenidas después de que policías de la Central Nacional Antidrogas de la República Checa descubrieran el mayor laboratorio encontrado hasta el momento en el país. El hallazgo está conectado con el de otro laboratorio en Alemania, dirigido por la misma organización, lo que fue de gran ayuda a la hora de realizar las detenciones.

Este lugar era de vital importancia, pues procesaba sustancias necesarias para la producción de metanfetamina que a su vez enviaban a otros laboratorios más grandes. Tal y como informó a la Radiodifusión Checa Jakub Frydrych, director de la Central Nacional Antidrogas, se trata de unos suministradores muy importantes.

“Este grupo es un suministrador muy importante para los grandes laboratorios que producen decenas de kilos de metanfetamina”.

En los laboratorios se encontraron materiales residuales procedentes de la producción de 200 kilos de esta sustancia, además del equipamiento necesario para procesar de forma industrial pseudoefedrina, un precursor de la metanfetamina.

Viktor Mravčík, foto: ČT24Viktor Mravčík, foto: ČT24 Como señalan fuentes de la Policía, el lugar recientemente descubierto se encuentra cerca de la frontera con Alemania, y la producción estaba destinada principalmente a Europa Occidental, ya que la República Checa es uno de los mayores productores de metanfetamina de Europa. Así lo confirma el director del Centro Nacional de Control de Drogas y Adicciones, Viktor Mravčík.

“Estimamos que la República Checa produce al año alrededor de seis o siete toneladas de metanfetamina, de las que una tonelada va al extranjero”.

La investigación sigue en curso y la Policía no descarta que haya nuevas detenciones. Los acusados, que además de producir y almacenar sustancias prohibidas vertieron residuos tóxicos en unas tierras de cultivo cercanas, se enfrentan a 12 años de prisión.