La Navidad con la TV checa insurrecta

En vísperas de Nochebuena estalló una batalla sicológica por el dominio de la TV pública checa. La situación surgida en el curso de los últimos días sigue siendo tensa y confusa.

durante las fiestas navideñas se asemejó bastante a los agitados días que vivieron los checos en las primeras semanas que siguieron a la "Revolución de Terciopelo" en 1989, o a la ocupación soviética en agosto de 1968.

Sin embargo, esta vez no se trató de una supresión completa del plan de programación televisiva, sino tan sólo de los noticieros. Por suerte, los checos no se vieron privados de su acostumbrada dosis de cuentos de hadas, películas poéticas y programas tradicionales relacionados con la atmósfera religiosa y folklórica del Nacimiento de Jesucristo. La batalla transcurrió únicamente en la sala, desde la que se emiten los noticieros, en las oficinas de la administración y en la plaza ante la sede de la TV pública.

El resultado fue que los televidentes checos pudieron captar dos versiones de los noticieros: el transmitido de forma improvisada por el equipo de periodistas y técnicos fieles a la nueva dirección de la TV, y el preparado por el equipo habitual. De ello deriva el problema que ahora tienen que solucionar abogados y políticos, es decir: cuál de las dos versiones corresponde a la ley vigente. Cabe agregar que la versión no autorizada por la nueva dirección fue accesible sólo para los más de 300 mil televidentes que reciben los programas por cable o por satélite.

Todo comenzó el doce de diciembre, cuando el Consejo de la TV Checa, nombrado en clave partidista por la Cámara Baja, destituyó al director general de la TV, Dusan Chmelícek, y le sustituyó por el políticamente controvertido periodista, Jirí Hodac.

La mayoría de los empleados de la TV checa protesta contra esta decisión precipitada del Consejo televisivo, exigiendo la renuncia de Hodac y del propio Consejo. Mientras que el Consejo no desarrolló durante las fiestas de Navidad actividad alguna, el director Hodac y la nueva jefe del noticiero, Jana Bobosiková, iniciaron un esfuerzo por el despido de los periodistas y técnicos rebeldes. Estas controversias entre los dos bandos se llevaron a la programación navideña con un espectáculo tanto desplazado como vergonzoso. El enfrentamiento continúa.